01/08/2026
🤱 1 al 7 de agosto | Semana Mundial de la Lactancia Materna
La lactancia materna es mucho más que una forma de alimentar a un bebé: es un acto de amor, protección y salud.
Cada experiencia de lactancia es única. Algunas personas transitan este camino con facilidad y otras pueden enfrentar desafíos. En ambos casos, el acompañamiento y la información basada en evidencia son fundamentales.
En esta Semana Mundial de la Lactancia Materna, reafirmamos la importancia de apoyar, acompañar y respetar a cada madre y a cada familia en su proceso.
Durante los primeros 6 meses de vida, la leche materna aporta todos los nutrientes que el bebé necesita, fortalece su sistema inmunológico y favorece su crecimiento y desarrollo.
Además, amamantar también brinda importantes beneficios para la salud de la madre.
Favorece la recuperación postparto: La lactancia ayuda a que el útero regrese a su tamaño y posición normal en la cavidad abdominal mucho más rápido. Además, reduce el riesgo de hemorragia después del nacimiento.
Disminuye el riesgo de cáncer de mama y ovario: Existe una relación directa entre el tiempo de lactancia y la protección. El riesgo de cáncer de mama se reduce un 4.3% por cada 12 meses acumulados de lactancia. En el caso del cáncer de ovario invasivo, haber amamantado alguna vez se vincula con un riesgo un 24% menor.
Reduce el riesgo de diabetes tipo 2: Amamantar ayuda al cuerpo a procesar mejor la glucosa y la insulina. Las madres que amamantan tienen un 32% a 35% menos de riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 en comparación con las que no lo hacen.
Es práctica, segura y siempre disponible: Es una de las ventajas logísticas clave. La leche materna no requiere envases ni procesos industriales, lo que la hace gratuita, sostenible y accesible en cualquier momento para el bebé
¿Por qué es real?
La ley de oferta y demanda: La producción de leche materna es un proceso fisiológico que depende principalmente de la succión. A mayor estímulo (succión del bebé o extracción), mayor producción de oxitocina y prolactina.
El mito de "tengo poca leche" suele ser una percepción de falta de confianza o falta de información sobre los brotes de crecimiento.
El agarre es l