30/08/2026
Armar este carrusel me llevó, casi sin querer, a volver a mirar lo que hacía en cada una de esas épocas.
Y entre recuerdos, fotos y caminos recorridos, apareció algo que quizás antes no podía ver con tanta claridad: cuánto fui cambiando mientras simplemente hacía mi vida.
1998–2000
Terminaba el secundario, elegía una carrera y me iba a vivir sola a Río Cuarto.
No sabía todavía que aquella elección profesional sería solo una parte de mi camino.
2008–2009
Me ponía de novia con quien hoy es mi marido y empezábamos a imaginar una vida juntos.
2017–2018
Llegaba el Yoga con más fuerza a mi vida. Comenzaba mi formación, me consolidaba como instructora y empezaba a dar clases en Espacio Sur, donde sigo compartiendo prácticas hasta hoy.
Tres momentos. Tres versiones de mí.
Mirando hacia atrás, puedo reconocer que cada uno marcó un cambio de dirección.
Y quizás eso sea lo más interesante de mirar nuestra historia:
no siempre podemos reconocer el comienzo de una transformación mientras la estamos viviendo.
Hoy, con este nuevo ciclo Leo–Acuario abriéndose entre 2026 y 2028, me pregunto:
¿Qué versión de mí está queriendo nacer ahora?