Pamela Mediotte Sanación

Llamar Cómo llegar Página web Contactar con la empresa

Pamela Mediotte Sanación ✨Guío a las personas hacia Recordar su Poder a través de la SANA-ACCIÓN

30/09/2026

“Después veo lo mío.”

Una frase chiquita.
Tan razonable que nadie se alarma cuando la escucha.

Primero los chicos.
Primero lo urgente.
Primero el que necesita.
Primero lo que falta.
Primero lo que prometiste.
Primero lo que esperan de vos.

Y vos después 🥺

El problema aparece cuando ese “después” deja de ser una excepción y se convierte en el lugar que ocupás en tu propia vida.

Porque una mujer puede acostumbrarse tanto a postergarse que incluso empieza a llamarlo responsabilidad.

Hasta que un día alguien pregunta:
👇🏻
¿Y vos qué querés?

Y tarda demasiado en contestar.

Ahí hay algo para mirar.

✨Pame

Si llegaste hasta acá y algo de lo que digo te resulta incómodamente familiar, quedate cerca.

Hay una fantasía bastante instalada en los vínculos:“Si realmente me conoce, debería darse cuenta.”Darse cuenta de que e...
29/09/2026

Hay una fantasía bastante instalada en los vínculos:

“Si realmente me conoce, debería darse cuenta.”

Darse cuenta de que estoy enojada.
De que necesito que se quede.
De que quiero que pregunte otra vez.
De que ese “hacé lo que quieras” tenía, aparentemente, 47 páginas de instrucciones adjuntas. 😂

Y cuando el otro no las lee, duele.

Porque para algunas personas pedir se siente mucho más peligroso que esperar.

Pedir deja expuesta una necesidad.

Y una necesidad dicha en voz alta puede recibir un:

“no puedo”,
“no quiero”,
“hoy no”,
“eso no puedo dártelo”.

Entonces aparece una estrategia mucho más segura:
👇🏻
callarse… y mirar qué hace el otro.

Si adivina, me quiere.
Si insiste, le importo.
Si viene a buscarme, soy importante.

Y si no lo hace, ya tengo la prueba.

El problema es que estamos tomando examen sobre un tema cuyo contenido nunca le dimos al otro.

En una sesión, muchas veces me interesa menos lo que alguien dice que necesita y mucho más lo que hace para intentar conseguirlo.

Porque ahí aparecen cosas preciosas.
Y algunas bastante incómodas también. 😏

Ahora decime una cosa:

¿alguna vez dijiste “está todo bien” esperando, secretamente, que la otra persona supiera que estaba TODO mal?

Y si mientras leías pensaste inmediatamente en alguien…bueno.

Ya sabés a quién mandárselo. 🔥

Te acostumbraste a ser la que resuelve.La que sabe dónde está todo.La que se acuerda.La que llama.La que organiza.La que...
28/09/2026

Te acostumbraste a ser la que resuelve.

La que sabe dónde está todo.
La que se acuerda.
La que llama.
La que organiza.
La que pregunta si llegaron.
La que presta.
La que escucha.
La que puede hacer lugar para uno más.
😅
Y después de tantos años ocupando ese lugar, puede pasar algo bastante choto
👇🏻
que ser necesaria también se convierta en una identidad.

Porque mientras todos necesitan algo de vos, hay una pregunta que puede esperar.

🤔¿Qué quiero yo?

El problema aparece cuando un día baja la demanda.

Los hijos crecen.
Alguien se va.
Una relación cambia.
Tus padres ya no requieren lo mismo.
O simplemente te cansás de estar disponible para todo el mundo.

Y aparece el silencio.
Ese silencio que durante años dijiste que necesitabas... pero que cuando finalmente llega puede dar un vértigo de la p**a madre.

Porque si nadie necesita que resuelvas nada:
¿quién sos?
🤦🏻‍♀️
Quizás por eso a veces cuesta tanto dejar de hacerse cargo.
Porque detrás del cansancio también puede esconderse una recompensa difícil de admitir 👉🏻 sentirse imprescindible.
Y ser imprescindible se parece bastante a sentirse importante.

Hasta que descubrís que también podés ser amada cuando no solucionás nada.
Que podés pertenecer sin ser útil.
Que podés sentarte en el piso un rato, con las manos vacías, mientras el mundo sigue girando sin tu supervisión. 😏

Y entonces empieza una pregunta mucho más interesante:
✨
¿Quién soy cuando dejo de ser lo que todos necesitan de mí?

Esa sí me interesa.

Esta semana hubo una mesa esperando gente.Hubo criaturas haciendo esas reuniones importantísimas que los adultos jamás t...
27/09/2026

Esta semana hubo una mesa esperando gente.

Hubo criaturas haciendo esas reuniones importantísimas que los adultos jamás terminamos de entender.

Hubo flores arrancadas para regalar.
Tránsito.
Cocinas ajenas, donde las reglas son otras 🤭
Familia.
Primavera apareciendo en cualquier rincón.

Y hubo una espina.

Una diminuta.

Un consultante que llevaba años con molestias en un ojo, después de muchísimos tratamientos, me mandó una foto: su cuerpo finalmente había expulsado esa espina que había permanecido ahí quién sabe cuánto tiempo... Y luego de ahondar en los intrincado caminos del inconsciente, finalmente decidió salir.

Me quedé mirando la imagen un rato.

Porque a veces una semana entera cabe en cosas así.

En lo que florece.
En lo que se reúne.
En lo que nos demora.
En lo que permanece escondido.
Y en aquello que, algún día, encuentra por dónde salir.

Yo s**o fotos por eso.

Porque mientras estamos ocupados intentando entender la vida…

la vida está pasando.

Y casi siempre deja pistas.

Hay que estar mirando.

27/09/2026

El problema es el martes. 😂

Cuando ya entendiste. Cuando ya dijiste “nunca más”. Cuando sabés perfectamente cuál es el patrón… y la vida encuentra el botón exacto y te lo aprieta.

Ahí aparece información mucho más interesante que cualquier respuesta perfecta.

Por eso El Fogón del Cielo no sucede solamente durante nuestros encuentros.

Nos encontramos cuatro veces al mes y seguimos conectadas durante la semana.

Porque me interesa lo que pasa cuando todo eso que hablamos baja a tierra:
👇🏻
al mensaje que recibiste,
al límite que no pudiste poner,
a la culpa que apareció,
a la conversación que finalmente tuviste,
a eso que esta vez hiciste diferente.

Y también a lo que repetiste.

Acá no repartimos estrellitas por “hacer bien el proceso”. 🔥

Miramos lo que hay.
Y seguimos desde ahí.

Si sentís que necesitás un espacio así, escribime FOGÓN y te cuento cómo entrar.

Miro esta foto y pienso que esta criatura no tenía la más p**a idea.🤣No sabía que iba a ser mamá. Dos veces.Que entre un...
25/09/2026

Miro esta foto y pienso que esta criatura no tenía la más p**a idea.
🤣
No sabía que iba a ser mamá. Dos veces.

Que entre un hijo y el otro iban a caber tantas versiones distintas de ella.
No sabía que iba a vivir en lugares que todavía ni podía señalar en un mapa.
Que iba a enamorarse. Que iba a desenamorarse. Que iba a empezar de nuevo.
Más de una vez.
No sabía que iba a tener 41 y seguir llamando a su mamá para preguntarle cosas.

Que un día alguien iba a llamarla “sanadora”.
Que iba a acompañar historias de otras mujeres cuando todavía ni siquiera conocía la mitad de la suya.
No sabía que iba a hacer cosas que seguramente hoy le parecerían incomprensibles.
Ni que algunas que juraría que iba a hacer, jamás sucederían.

Miro esta foto y tengo unas ganas tremendas de contarle todo.

Pero después pienso…
🤔
menos mal que nadie le contó.

Que fue llegando.

A los tumbos algunas veces. Mu**ta de risa otras. Con miedo. Con una valija. Con un hijo de la mano. Con otro en brazos. Con decisiones maravillosas. Y con algunas que… bueno, mejor dejémoslas ahí. 🤣

No sé qué pensaría esta Pamelita si pudiera verme ahora.

Pero hay algo que sí puedo decirle yo a ella:
mirá todo lo que faltaba.

24/09/2026

“Elegí vos.”
A veces realmente nos da lo mismo.
Y otras veces es bastante más cómodo que alguien cargue con la decisión.

Porque elegir también significa aceptar una posibilidad bastante antipática: 👉🏻 podemos elegir mal.
Podemos arrepentirnos.
Podemos cambiar de opinión.
Podemos descubrir que eso que jurábamos querer finalmente no nos gustaba.
Y sobrevivir.

El problema aparece cuando evitamos tanto equivocarnos que empezamos a entregar también las decisiones que sí nos importan.
Así que te dejo una pequeña para hoy:
¿Qué cosa venís dejando que otro elija por vos?

Te leo. 👀

A veces preparo una sesión entera y a los diez minutos tengo que tirar mi plan a la mi**da 🫠Bueno. No literalmente. 😂Per...
23/09/2026

A veces preparo una sesión entera y a los diez minutos tengo que tirar mi plan a la mi**da 🫠
Bueno. No literalmente. 😂

Pero sí dejarlo a un costado.

Antes de algunos encuentros releo seguimientos, anoto una pregunta, vuelvo sobre algo que apareció la vez anterior. A veces pienso: “por acá puede venir”.
Después se conecta la persona. Habla...
Y dice una frase que no estaba en ninguno de mis apuntes.
Entonces hay que saber hacer algo bastante menos espectacular que tirar cartas, interpretar un síntoma o hacer una sanación 👇🏻
hay que saber escuchar.

Porque si entro a una sesión convencida de que el problema está en la madre, probablemente encuentre a la madre.
Si decido de antemano que hay abandono, voy a empezar a escuchar abandono.
Y si me enamoro demasiado de mi propia interpretación, corro el riesgo de dejar de escuchar a la persona que tengo enfrente.
Por eso preparo muchísimo mis procesos.
Pero también aprendí a soltar lo que preparé ☺️

A veces una pregunta que me parecía brillante queda guardada.
A veces una herramienta que pensé usar ni sale del cajón.
Y a veces una frase aparentemente insignificante termina abriendo la puerta por la que entramos.

No acompaño una hipótesis.
Acompaño a la persona que tengo enfrente.
Ésta también es una parte de mi oficio que casi nunca se ve.

Pame.

Hay historias que contamos durante años con el otro como protagonista.“Me hizo.”“Me dijo.”“No me dio.”“No cambió.”“Volvi...
22/09/2026

Hay historias que contamos durante años con el otro como protagonista.
“Me hizo.”
“Me dijo.”
“No me dio.”
“No cambió.”
“Volvió a hacer lo mismo.”
Y puede ser absolutamente cierto.

El problema empieza cuando, después de contar todo lo que hizo el otro, no sabemos decir qué hicimos nosotras con eso.
Porque hay algo bastante tentador en esperar que el otro cambie 🫣 👇🏻
mientras la decisión esté de su lado, yo no tengo que tomar la mía.
Y tomarla puede ser incómodo.

Porque quizás implica dejar de explicar.
Dejar de esperar.
Dejar de negociar lo que ya dijiste veinte veces.
Aceptar que el otro entendió perfectamente… y aun así elige otra cosa.

Hacerse cargo no significa justificar lo que alguien te hace. Tampoco significa que seas responsable de la conducta del otro.
Significa algo bastante menos romántico: dejar de entregarle al otro el poder de decidir qué hacés vos con lo que está pasando.

Por eso, a veces, la pregunta que cambia una conversación no es:
“¿Por qué me hace esto?”
Es:
“Bueno. Ya viste lo que hace. ¿Ahora qué vas a hacer vos?”
Esa pregunta puede romper bastante las pelotas.
También puede abrir una puerta. 😏

Te leo:
¿alguna vez te descubriste esperando que alguien cambiara para recién ahí tomar una decisión?

Dirección

Villa Rosa

Horario de apertura

Lunes 08:00 - 17:00
Martes 08:00 - 20:00
Miércoles 08:00 - 20:00
Jueves 08:00 - 17:00
Viernes 08:00 - 17:00

Teléfono

+541158799577

Notificaciones

Sea el primero en enterarse: le enviaremos un correo electrónico cuando Pamela Mediotte Sanación publique novedades y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin y puede darse de baja en cualquier momento.

Contactar Con La Empresa

Enviar un mensaje a Pamela Mediotte Sanación:

Atajos

Compartir