02/05/2026
Autonomía, autoregulación, gestión de las emociones...
¿Qué pasó con el aprendizaje de lo social, la empatía, lo comunitario, el respeto, la singularidad, lo humano?
¿Hace cuánto tiempo empezó a tener más valor que un niñe de 3-4 años se vista solo que el gesto de cuidado de una abuela colocándole el gorro con ternura y mirándolo a los ojos?
¿Por qué es más importante que una niña de jardín abra sola su tupper a que comparta la mesa con sus amigos y amigas del jardín?
¿Por qué Juana no tiene derecho a salirse de la ronda sin que se ponga en duda su salud?
¿Por qué todo niño y toda niña debe sentirse convocada ante un llamado grupal? ¿Por qué no puede necesitar ser convocada desde la mirada, el gesto y el cariño?
Es en el reflejo de los ojos del adulto, de la madre, de la maestra, del abuelo, del terapeuta, que el niñe siente que todo aprendizaje es posible.
Alma aprendió a cepillarse los dientes compartiendo el espejo del baño con su hermana mayor, mientras se miraban y se reían. Ulises durante meses observó el gesto amoroso de su papá agachándose frente a él para atarle los cordones, hasta que un día finalmente aprendió a hacerlo solo ante la mirada atenta y paciente de su papá. Camila aprendió a dormir en su cama después de un año en que su mamá le sostenía la mano y le contaba cuentos hasta que se quedaba dormida.
Les niñes necesitan tiempo, compañía, mirada y gestos de cuidado antes que autonomía y autoregulación. Necesitan abrazos, palabras y atención.
Pao