03/09/2026
El bovino no produce vitamina A. La forma a partir del betacaroteno del pasto verde y la almacena en el hígado. En el feedlot la ración casi no aporta caroteno porque el grano tiene muy poco y el silo y el heno lo pierden almacenados. La reserva del hígado dura entre dos y cuatro meses. En un encierre largo se agota si la vitamina no viene en el núcleo.
La vitamina A mantiene sanos los epitelios. Son los tejidos que recubren las vías respiratorias y el tubo digestivo y son la primera barrera contra las infecciones.
La deficiencia empieza mucho antes de que se vea algo. Primero se pierde consumo y ganancia de peso. Después aumentan los problemas respiratorios. El más temprano es la ceguera nocturna. Luego se observa lagrimeo sin conjuntivitis y edema en el pecho y los miembros. En casos avanzados hay convulsiones por aumento de la presión del líquido cefalorraquídeo. A corral ese cuadro nervioso se confunde con poliencefalomalacia.
Para detectarlo hay que recorrer los corrales al atardecer. Los animales afectados chocan contra bebederos y alambrados. Con una linterna se ve la pupila dilatada que responde poco a la luz. Si la tropa lleva más de 90 días encerrada sin núcleo o con un núcleo viejo la sospecha es fuerte. Una dosis inyectable que mejore el cuadro en pocos días confirma el diagnóstico.
El nivel de trabajo en terminación es 2.200 UI por kg de materia seca según NASEM. En recepción se usa el doble porque el estrés reduce la absorción.
La vitamina A se degrada con el calor, la luz, la humedad y los minerales traza del premix. Una bolsa que pasó el verano en el galpón puede llegar al mixer con la mitad de la potencia. Hay que rotar el stock y guardarlo en un lugar fresco. La fecha que importa es la de fabricación.