22/09/2026
MEDICINA, CUANDO LO PRIMERO ES NO HACER DAÑO
Un nuevo Día del Médico Boliviano nos convoca a reflexionar sobre nuestra vocación, que trasciende la técnica para convertirse en un pacto ético con la vida. Como un colega que comparte el día a día en los pasillos del hospital, me dirijo a ustedes para recordarles el núcleo donde nace nuestra entrega: el aforismo imperecedero primum non nocere, «lo primero es no hacer daño». Este principio, lejos de ser una regla de cautela, es la brújula perenne del Juramento Hipocrático que aceptamos un día y que hoy guía nuestras vidas enteras.
El médico boliviano lidia todos los días, cara a cara, con la muerte, el dolor y la angustia, entregando lo mejor de sí en jornadas extenuantes. En medio de esa batalla diaria contra la fragilidad humana, el enunciado hipocrático se mantiene firme en nuestras cabezas: no dañar significa dominar la prisa, escuchar con devoción, actuar con rigor científico y jamás instrumentalizar el sufrimiento ajeno. Curar es la meta, pero cuidar, acompañar y anteponer la dignidad de la persona ante el dolor es nuestro mandato innegociable.
Sin embargo, hago un llamado respetuoso pero firme a las autoridades en salud, ya que las políticas de salud no están exentas de la misma responsabilidad moral que el enunciado hipocrático en la práctica clínica, ya que la improvisación puede ocasionar mucho daño a la población, formular o ejecutar una política de salud exige una probidad absoluta.
A todos los médicos de nuestro país, y de manera muy especial a mis estimados colegas del Hospital Agramont, les hago llegar mi más profunda felicitación en nuestro día. Sigamos llevando sobre los hombros el peso de esta inmensa y hermosa responsabilidad, recordando siempre en cada pensamiento y en cada acto médico nuestra máxima sagrada: lo primero es no hacer daño.
Escrito por:
Dr. Germán Jr. Navía Gutiérrez
SUBGERENTE DE GESTIÓN DE CALIDAD, ENSEÑANZA E INVESTIGACION Y PLANIFICACIÓN