24/05/2026
En salud, el lenguaje importa más de lo que creemos.
Durante años, muchas condiciones fueron entendidas de forma parcial por la manera en que las nombrábamos.
El “síndrome de ovario poliquístico” parecía un problema solo ginecológico, cuando en realidad involucra metabolismo, inflamación, insulina, salud mental y mucho más.
Con el “déficit atencional” pasa algo parecido.
Muchas mujeres crecieron pensando que eran:
“distraídas”, “flojas”, “desordenadas”, “poco constantes” o “demasiado sensibles”.
Porque nunca fueron el estereotipo del niño hiperactivo.
Bueno, y hay muchas más condiciones de salud que siguen cargando con estigma por lo mismo.
Los cambios de nombre en los diagnósticos, los resignifican y nos hacen replantear la forma de abordarlos y entender experiencias que antes fueron minimizadas o invisibilizadas☝️