24/04/2026
Poner límites no es ser fría/o ni egoísta. Pero si creciste complaciendo, evitando conflictos o sintiendo que tu valor depende de que los demás estén contentos contigo, es muy probable que te cueste muchísimo decir “no”. En consulta veo mucho esto: personas muy empáticas, responsables, que sostienen a todos… menos a sí mismas.
Suele costarle más a quienes temen el rechazo, a quienes aprendieron que poner límites era “portarse mal”, o a quienes han estado en relaciones donde sus necesidades no eran prioridad. Entonces aparece la culpa, la ansiedad o el miedo a que el otro se aleje.
Algunos tips para empezar a trabajarlo:
• Pregúntate qué necesitas tú antes de responder.
• Practica frases breves y claras, sin sobreexplicarte.
• Tolera el malestar inicial: poner límites incomoda, pero también ordena.
• Observa si estás diciendo “sí” por miedo, no por deseo.
Y si te cuesta verlo o sostenerlo por tu cuenta, la terapia puede ayudarte a entender de dónde viene esa dificultad y a fortalecer tu autoestima para que el límite no sea solo una intención, sino una práctica real. 💛
Te puedo ayudar en tu proceso.
Saludos,
Erin
P.s.: Cupos disponibles online y presencial.