22/08/2026
El agradecimiento mutuo en un cierre de proceso
Hoy quiero compartir, con su consentimiento —qué importante es esta palabra también en un proceso terapéutico—, este lindo regalo.
No solo me regalaste a Benjamina (Ficus), sino que también me permitiste, como tu psicóloga, ser testigo de cómo este regalo se fue construyendo en conjunto.
Cuando termina un proceso de psicoterapia, suelo realizar algún ejercicio de cierre que nos permita mirar el camino recorrido y reconocer todo aquello que se fue construyendo durante el proceso.
Esta vez, tus palabras aparecieron de manera espontánea, en un hermoso ejercicio que terminó llenándome de gratitud hacia ti y también hacia tantos otros pacientes que he tenido el privilegio de acompañar.
No solo siento que cada persona se lleva un granito de arena de aquello que construimos juntas, también siento que se lleva una pequeña parte de mi corazón, en el cariño que voy construyendo por ustedes día a día.
Hay días en que dudo si lo estoy haciendo bien. Hay días en que siento que soy demasiado dura en las sesiones. Y hay otros en que podemos reírnos, disfrutar de mis ejemplos ñoños y simplemente compartir desde un lugar más liviano.
Por eso, estas palabras también son un regalo para mí.
Gracias por tus palabras. Gracias a ti y a tantos otros que, después de un camino compartido, se van con algo que para mí tiene un significado enorme:
“Estás de alta”.
Y qué lindo es poder decirlo. 🤍