25/08/2023
«Entonces, ¿pensamos que haciendo sentir mal a los niños, ganamos autoridad y control?
¡Nada de eso! Lo que ganamos es alejarnos más, crear heridas más profundas y desconexión total.
Hoy vi y escuché cómo trataban a mi hijo en una clase particular de deportes, cómo el profesor, tratando de que le hiciera caso, perdía los papeles, haciéndole sentir vergüenza, alzando su voz frente a los demás niños, repitiéndole una y otra vez: “siempre lo mismo contigo”, “te vas a sentar, excluyéndolo de la clase, creyendo que haciéndolo sentir mal entonces ganaría la cooperación de él.
Lo único que demuestra el profesor con esa actitud es el mal manejo de clase, la falta de empatía, la falta de recursos, de herramientas, falta de tacto y de respeto hacia un niño que viéndolo menor cree que puede excederse.
Lo manda a pensar sin haber conversado, sin haber creado un momento de conexión, sin haber explicado, sin haber escuchado, “sin haber hecho nada”.
Con el día a día, la rutina, con el afán de cumplir con los tiempos, nos olvidamos de crear vínculos, de generar espacios para ganarnos la cooperación.
Basta ya de querer ganarle a los niños, lo que hay que buscar es crear un ambiente donde todos ganemos, espacios para enfocarnos en soluciones.
Estas son las palabras que me quedan después de esta experiencia: Alentar, motivar, momentos de calma, de espera y seguir trabajando en busca de respeto hacia nuestros niños.»
Créditos: Cathe Núñez
Imagen: Consejo Infancia Chile.