17/01/2022
Cuando nos enfocamos en una tarea, en un objetivo, en una actividad; en cuerpo y mente, estaremos habitando el presente.
Al estar presentes, los miedos creados en el pasado y la incertidumbre del futuro, pasan a segundo plano.
Esta capacidad de habitar el presente debemos practicarla día a día. Hacer de esa actividad algo nuestro, ojalá con tareas cotidianas, como ordenar, limpiar e incluso con algo tan básico como respirar.
Hacer la respiración un acto consciente nos brindará la oportunidad de volver al presente cada vez que lo necesitemos, liberando tensiones del pasado y futuro. Estas tensiones son resultado de emociones desafiantes, de automatismos limitantes. En ocasiones, estas emociones y pensamientos pueden invadirnos, y una salida a ello, es el presente, el respirar.
Te invito a practicar, de la forma que quieras, habitar el presente, el aquí y el ahora, para que sientas que el poder es tuyo, y que puedes enfocarlo a tu gusto.
Como todo, es aprendizaje, y debemos darnos el tiempo que necesitemos para lograr el objetivo, con aceptación, compasión, compromiso y mentalidad de principiante.
¡Buen lunes a todos y todas, gracias por tanto!