15/10/2026
Hay momentos de una rinoplastia que se recuerdan para siempre.
Durante el primer control, aproximadamente una semana después de la cirugía, retiramos los tapones y la férula. Y entonces llega ese instante: mirarse al espejo por primera vez.
Para algunas pacientes es emoción.
Para otras, sorpresa.
A veces aparecen lágrimas, risas o simplemente unos segundos de silencio tratando de procesar el cambio.
Aunque el resultado todavía está lejos de ser definitivo y la inflamación continuará disminuyendo durante los próximos meses, este primer encuentro con la nueva forma de la nariz suele ser uno de los momentos más significativos de todo el proceso.
En CM Plástica, la Dra. Carla Mora Pulido y su equipo acompañan cada etapa con cercanía, orientación y seguridad, porque una rinoplastia no termina en el pabellón.
También se construye en cada control, en cada duda resuelta y en cada paso de la recuperación. ✨