01/06/2021
hace que la glucosa ingerida con los alimentos no pueda ser utilizada adecuadamente por los tejidos y convertida en energía.
Así, el páncreas produce insulina en exceso que llega al torrente sanguíneo.
El exceso de insulina hace que los niveles de triglicéridos aumenten, reduce el colesterol bueno (HDL), aumenta el colesterol malo (LDL)y dificulta la eliminación de las grasas ingeridas con los alimentos; así, la glucosa en sangre presenta valores fuera de lo normal.
Todo este proceso desencadena el riesgo de padecer diabetes, especialmente la de tipo 2, y enfermedades cardiovasculares, lo que lo convierte en una de las principales causas de muerte en el mundo. Según la Organización Mundial de la Salud, el síndrome metabólico afecta al 19,30 % de la población mundial, de las cuales el 42 % son mujeres y el 64 %, varones.
Se considera que esta afección está determinada por factores genéticos y asociada directamente a la obesidad, si bien otros factores pueden coadyuvar a que se produzca, como, por ejemplo, la falta de ejercicio, la edad y los cambios hormonales.