25/06/2026
Hay algo más incómodo
que no avanzar.
Darte cuenta
de que llevas años
defendiendo el mismo camino
que te tiene igual.
Otro lunes.
Otra promesa.
Otra versión de ti diciendo:
“esta vez sí.”
Pero nuestras alumnas
no cambian cuando prometen más fuerte.
Cambian cuando dejan de romantizar
lo que ya les falló.
Porque avanzar
no se siente como motivación.
Se siente como alivio.
Como mirar atrás
y por fin no verte
en el mismo lugar de siempre.
Si tú también quieres dejar de repetir
y empezar un proceso distinto,
escribe CUPO al DM.