22/09/2026
El mito de Perséfone explica por qué la tierra florece, se apaga y vuelve a renacer.
Perséfone, hija de Deméter, solía recorrer los prados recogiendo flores. Un día, mientras se alejaba para tomar un narciso, la tierra se abrió y apareció Hades, dios del inframundo, quien la llevó consigo.
Deméter, desesperada, recorrió Grecia buscándola. Cuando descubrió lo ocurrido, su dolor se convirtió en furia. Como diosa de la agricultura, impidió que los árboles dieran fruto, que los pastos crecieran y que las semillas germinaran. La tierra comenzó a secarse y los seres humanos quedaron en peligro.
Zeus intervino y envió a Hermes al inframundo para pedir que Perséfone regresara. Hades aceptó, con una condición: que ella no hubiera probado alimento de los mu***os.
Perséfone se había negado a comer desde su llegada. Pero antes de partir había probado granos de granada del huerto de Hades.
Entonces comenzó la negociación.
Finalmente se acordó que Perséfone pasaría una parte del año en el inframundo junto a Hades y otra junto a su madre.
Cuando Perséfone regresa con Deméter, la tierra despierta, florece y da frutos: llega la primavera y luego el verano.
Cuando vuelve al inframundo, la naturaleza se recoge, se seca y entra en reposo: llegan el otoño y el invierno.
Por eso Perséfone se convirtió en símbolo de un ciclo que también conocemos por dentro:
Descender.
Permanecer.
Regresar.
La primavera no significa borrar lo vivido ni empezar de cero. A veces significa volver a la luz después de haber atravesado nuestra propia oscuridad.
¿Qué está listo para volver a la vida en ti?
Si sientes que este es tu momento de renacer y florecer, agenda tu sesión.