Semilla Arcoiris - Terapia Floral

Semilla Arcoiris - Terapia Floral La Terapia Floral se enfoca en aliviar síntomas físicos y armonizar bloqueos energético-emocionales

La Terapia Floral utiliza las Esencias Florales para armonizar las emociones de la persona y que ésta pueda sanarse física y emocionalmente. La Terapia Floral es una medicina vibracional en la que se emplean elixires extraídos de diferentes flores, con métodos que respetan la naturaleza y las cualidades vitales de los vegetales y que cuando entran en contacto con otro ser vivo potencian las cualid

ades positivas atribuidas a cada flor. En la Terapia Floral no se trata el síntoma de la enfermedad en sí, sino a la persona en su integridad, pudiendo de esta manera llegar a la causa real de la enfermedad. En 1976 la OMS (Organización Mundial de la Salud), reconoce como sistema médico la Terapia Floral así como su uso terapéutico. Origen e historia de la Terapia Floral

El uso de las flores con fines terapéuticos se extiende a muchas culturas, hay libros que afirman que se remontan a épocas anteriores a Cristo. A Occidente, tal como ahora son conocidos los Remedios Florales, llegan de la mano de su creador el Dr. Edward Bach (1886-1936). El Dr. Bach fue un profundo científico humanista y un buscador por encontrar maneras más amables, menos agresivas y naturales en su uso para la curación. Esto lo lleva a centrarse en la naturaleza y a captar la alta vibración de determinadas flores silvestres, árboles y arbustos, y observar que la energía de estas plantas. Tras la muerte del Dr. Bach han ido naciendo otros sistemas de esencias vibracionales que complementan con gran especificidad en algunos casos, las insustituibles Flores de Bach; entre los sistemas más conocidos estarían las Flores de California, las de Bush (Australia), el sistema de Orquídeas, por mencionar solo algunos entre los que hoy conforman la Terapia Floral. La Terapia Floral utiliza las Esencias o remedios Florales para su terapéutica. Éstos son preparados que no contienen ningún elemento químico, solo contienen la energía sutil de la flor. Existen varios niveles de dilución en la preparación de las esencias florales, la esencia madre, se elabora con la recogida de flores que se encuentren en el estado de máximo desarrollo y se depositan en un recipiente de cristal con agua de manantial y expuestas al sol matinal, o bien por el método de calentarlas al fuego y llevándolas a ebullición. La energía sutil de la flor queda en el agua y para mantener la conservación de esta esencia o tintura madre, se añade brandy de muy buena calidad a partes proporcionales y se introduce en francos de reserva o stock bottle. El concentrado del stock que se comercializa es una segunda dilución, y a partir de este concentrado se prepara la tercera dilución creando la fórmula personalizada para cada momento. Es importante saber que las esencias florales no son drogas, son en realidad la impronta energética que permanece en un medio acuoso, que se comunica con la psique o alma en un lenguaje sutil.


¿Cómo actúan las Esencias Florales y como nos pueden ayudar? Las esencias florales ayudan a aliviar o superar los síntomas físicos y los estados de ánimo actuales o los que persisten en el tiempo. Por tratarse de una verdadera medicina vibracional, actúan de igual forma tanto en el plano físico y mental como en los planos más sutiles. Su aplicación abarca un amplio abanico de indicaciones, tanto psíquicas (depresiones, ansiedad, insomnio, trastornos de conducta y aprendizaje, estrés, agresividad, apatía, tristeza, miedos de todo tipo, timidez, indecisión, fobias, dificultad en las relaciones, etc.), como físicas y funcionales (dolores de todo tipo, vértigos, problemas articulares, digestivos, musculares, hormonales, dermatológicos, sexuales, etc). Asimismo con los Remedios Florales se trabaja al mismo tiempo la evolución interior y el crecimiento personal, siendo esta la verdadera finalidad de la Terapia Floral. El ser humano en todo su conjunto puede entenderse como compuesto por un conjunto de capas emocionales, y las Esencias Florales, ayudan a trabajar esas capas de bloqueos emocionales. Se ha comparado siempre a las "capas de la cebolla", tras abrir una capa surge otra; en esto consiste la Terapia Floral, en ayudar a ir abriendo esas "capas de cebolla" en donde están instalados los bloqueos emocionales. Es importante recordar que la verdadera curación no consiste solamente en eliminar el dolor físico, sino también, y lo que es más importante, ayudar a la persona a comprender el significado de lo que ha producido tal sufrimiento. Esto viene a demostrar el modo en que la Terapia Floral supone una herramienta de transformación y autodesarrollo.

Las esencias florales son conocidas por su capacidad para acompañar y aliviar emociones que a menudo se intensifican dur...
13/02/2026

Las esencias florales son conocidas por su capacidad para acompañar y aliviar emociones que a menudo se intensifican durante la menopausia, influyendo en la calidad de vida y en el equilibrio interior.

La menopausia es una etapa inevitable en la vida de toda mujer que marca el final del período reproductivo. Esta transición hormonal, aunque natural, conlleva profundos cambios tanto físicos como emocionales. Marca el cese definitivo de la ovulación, de la menstruación y de la capacidad reproductiva, y tiene lugar entre los 45 y los 55 años. Se confirma cuando han transcurrido 12 meses consecutivos sin sangrado.

Pero más allá de la definición médica, para muchas mujeres esta etapa se vive como una transformación profunda. No es solo un cambio hormonal. Es un reordenamiento del cuerpo, del ánimo y, a veces, de la propia identidad. Podríamos decir que es también una etapa en la que la mujer pierde una forma de expresión específicamente femenina.

La perimenopausia y la menopausia forman parte de un período más amplio llamado climaterio, que puede extenderse durante varios años. Es una etapa de muchos cambios físicos y emocionales, en la que pueden aparecer diversos síntomas como sofocos, sudores nocturnos, insomnio, aumento de peso, confusión mental, dificultades de concentración, labilidad emocional, irritabilidad, ansiedad, falta de confianza en sí misma, tristeza, falta de sentido de vida, fatiga crónica, sequedad vaginal y pérdida de elasticidad de los tejidos, entre otros. Los síntomas varían de una mujer a otra y, en algunos casos, pueden ser difíciles de manejar.

Se estima que alrededor del 75% de las mujeres experimenta síntomas incómodos y agotadores, y en un 11% estos pueden ser realmente incapacitantes, afectando significativamente la calidad de vida.

Su aparición está vinculada al descenso hormonal. Pero la experiencia no es solo biológica. Muchas mujeres asocian estos cambios al envejecimiento. Se sienten como si una parte de ellas hubiera mu**to. Aparecen inseguridades, vergüenza y sensación de pérdida. Y sin embargo, esta etapa no es mejor ni peor que las anteriores; solo es distinta. Tanto nuestro cuerpo como nuestra mente necesitan tiempo para adaptarse.

Para muchas mujeres, el climaterio puede ser una etapa de gran desequilibrio emocional, incluso de profundo malestar. Sin embargo, también puede convertirse en una oportunidad para un nuevo comienzo, para una escucha más profunda y una mayor conexión con nuestras propias necesidades, y para reenfocarnos en lo esencial.
En ese contexto, la Terapia Floral puede ofrecer un apoyo emocional natural que permite atravesar la menopausia con mayor suavidad, lucidez y serenidad.

Al actuar sutilmente sobre las emociones, las esencias florales no suprimen los síntomas ni reemplazan otros abordajes médicos cuando son necesarios, sino que atenúan la carga emocional, abriendo camino a un bienestar general. Respetuosas con el cuerpo, la mente y la singularidad de cada mujer, acompañan esta transición respetando el ritmo interior.

Existen investigaciones que han explorado el uso de la Terapia Floral como apoyo en el climaterio. Un estudio descriptivo realizado en Santiago de Cuba reportó mejoría de síntomas en mujeres tratadas con terapia floral, sin reacciones adversas observadas durante el período de seguimiento.

Asimismo, un reporte de caso publicado en Brasil (2017) describió mejoría en el sueño y reducción de ansiedad y síntomas menopáusicos tras el uso de una combinación personalizada de esencias, señalando la necesidad de continuar investigando en este campo.

Si bien la evidencia científica disponible es aún limitada y requiere estudios con mayor rigor metodológico, estos trabajos abren una línea interesante en torno al acompañamiento emocional durante esta etapa.

Beneficios de la Terapia Floral durante la menopausia

A diferencia de los enfoques centrados en los síntomas físicos, las esencias florales actúan en profundidad, en la raíz emocional de los desequilibrios. Al restaurar la armonía interior, propician el bienestar general y facilitan la aceptación de esta etapa natural de la vida.

La Terapia Floral ofrece un verdadero apoyo para afrontar la menopausia con equilibrio, consciencia y dulzura. Brinda la posibilidad de acoger este período de transformación a través de un camino natural que nos acompaña con dignidad y presencia hacia una nueva armonía interior.

Informarnos también es una forma de cuidado. Nombrar lo que vivimos reduce la sensación de aislamiento. El climaterio no tiene por qué transitarse en silencio.

Fuentes (para quien quiera profundizar):

1. Multimed (Cuba, 2012).
Uso de terapia floral en mujeres con síndrome climatérico.
https://www.medigraphic.com/pdfs/multimed/mul-2012/muls121h.pdf

2. PubMed (Brasil, 2017).
Case report on Bach flower remedies in menopausal symptoms.
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/28323628/

Imagen: Ardilla Ivana

¿𝗣𝗼𝗿 𝗾𝘂é 𝘁𝗮𝗻𝘁𝗮𝘀 𝗺𝘂𝗷𝗲𝗿𝗲𝘀 𝗻𝗲𝘂𝗿𝗼𝗱𝗶𝘃𝗲𝗿𝗴𝗲𝗻𝘁𝗲𝘀 𝗱𝗲𝘀𝗰𝘂𝗯𝗿𝗲𝗻 𝗲𝗹 𝗧𝗗𝗔𝗛 𝘆 𝗲𝗹 𝗮𝘂𝘁𝗶𝘀𝗺𝗼 𝗱𝘂𝗿𝗮𝗻𝘁𝗲 𝗹𝗮 𝗣𝗲𝗿𝗶𝗺𝗲𝗻𝗼𝗽𝗮𝘂𝘀𝗶𝗮?La perimenopausia dese...
13/02/2026

¿𝗣𝗼𝗿 𝗾𝘂é 𝘁𝗮𝗻𝘁𝗮𝘀 𝗺𝘂𝗷𝗲𝗿𝗲𝘀 𝗻𝗲𝘂𝗿𝗼𝗱𝗶𝘃𝗲𝗿𝗴𝗲𝗻𝘁𝗲𝘀 𝗱𝗲𝘀𝗰𝘂𝗯𝗿𝗲𝗻 𝗲𝗹 𝗧𝗗𝗔𝗛 𝘆 𝗲𝗹 𝗮𝘂𝘁𝗶𝘀𝗺𝗼 𝗱𝘂𝗿𝗮𝗻𝘁𝗲 𝗹𝗮 𝗣𝗲𝗿𝗶𝗺𝗲𝗻𝗼𝗽𝗮𝘂𝘀𝗶𝗮?

La perimenopausia desenmascara el TDAH* y el autismo en las mujeres, y muchas quedan mal diagnosticadas y sin apoyo.

𝗟𝗢𝗩𝗘𝗧𝗧𝗘 𝗝𝗔𝗟𝗟𝗢𝗪

𝗖𝘂𝗮𝗻𝗱𝗼 𝗹𝗮 𝗺á𝘀𝗰𝗮𝗿𝗮 𝗲𝗺𝗽𝗶𝗲𝘇𝗮 𝗮 𝗿𝗲𝘀𝗾𝘂𝗲𝗯𝗿𝗮𝗷𝗮𝗿𝘀𝗲 𝗲𝗻 𝗹𝗮 𝗣𝗲𝗿𝗶𝗺𝗲𝗻𝗼𝗽𝗮𝘂𝘀𝗶𝗮

La perimenopausia* no provoca el colapso. Desenmascara los años que invertiste actuando para sobrevivir.

Lo primero que muchas mujeres suelen notar no es un colapso dramático, sino pequeñas grietas. La niebla que se instala en medio de una frase. La forma en que una habitación llena de gente de pronto se vuelve insoportable cuando antes no lo era. Las tareas cotidianas que antes requerían esfuerzo, pero aún así se hacían ahora quedan sin hacer, como si de la noche a la mañana se hubieran vuelto más pesadas. Los nombres de las personas empiezan a confundirse y lo tomas a la ligera, riéndote y atribuyéndolo al estrés, pero en el fondo se siente como un fracaso personal. No existe descanso suficiente, igual despiertas cansada. Los sonidos te irritan más. Los olores te abruman. Las responsabilidades se acumulan y parecen imposibles de cumplir.

Para muchas mujeres neurodivergentes, especialmente aquellas que han vivido décadas sin diagnosticar, la perimenopausia es el momento en que la máscara empieza a caer. Las hormonas que antes amortiguaban nuestro sistema nervioso, comienzan a fluctuar, y las estrategias que nos mantenían funcionando ya no se sostienen más. La niebla mental comienza a cubrirlo todo. Los síntomas de TDAH sobre los que solo habías leído empiezan a resultarte familiares, porque se están intensificando en ti. La regulación emocional se vuelve más difícil de lograr. La sobrecarga sensorial se dispara hasta que incluso el sonido de una tetera hirviendo se vuelve insoportable.

Desde el punto de vista clínico, la perimenopausia se describe a través de síntomas como sofocos, ciclos irregulares, sudores nocturnos, alteraciones del sueño y cambios de ánimo. Pero lo que no se nombra con suficiente frecuencia es cómo estos cambios despojan a las mujeres de las reservas mismas en las que antes se apoyaban para enmascarar su neurodivergencia. El estrógeno que amortiguaba las vías dopaminérgicas disminuye, el sueño se vuelve frágil y el agotamiento constante hace que la actuación sea más difícil de sostener. Lo que parece un colapso repentino suele ser el desenmascaramiento del TDAH o del autismo o del TEPT* complejo y de cualquier otra neurodivergencia que siempre estuvo allí.

Y en vez de reconocerlo, la mayoría de las mujeres se encuentran con la desestimación. Los médicos lo descartan como “solo estrés”. Las clínicas de tratamientos hormonales lo registran como “perimenopausia típica”, si tienes suerte. Las familias lo interpretan como mal humor o agotamiento. La realidad de vivir con neurodivergencia en la mediana edad se vuelve invisible, y las mujeres acaban cuestionándose a sí mismas: ¿Por qué ya no puedo manejar lo que antes podía? ¿Qué me pasa?

La respuesta no es debilidad. No es un colapso producto de la fragilidad. Es lo que ocurre cuando décadas de enmascaramiento se encuentran con la negativa del cuerpo a seguir sosteniendo la actuación.

Esto es lo que yo notaba cuando era más joven, pero no podía nombrarlo. Como cuidadora asumí esa responsabilidad a los dieciséis años, tal como había visto a las mujeres en Gambia apoyarse unas a otras bajo el matriarcado. Solo que yo estaba en Suecia, donde las mujeres no hablaban abiertamente sobre estos cambios. En su lugar, llevaban máscaras. Ahora lo veo, y tengo investigaciones que lo respaldan. Me niego a cargar con ese silencio por nadie. Ayudo a otras personas a orientarse en los sistemas con guías y herramientas. También tuve que anticiparme a mi propio desmoronamiento en 2023, iniciando medicación para el TDAH, y nuevamente a comienzos de 2025 con TRH*.

Hablemos de ello.

¿𝗣𝗼𝗿 𝗾𝘂é 𝗹𝗼𝘀 𝗺é𝗱𝗶𝗰𝗼𝘀 𝘀𝗶𝗴𝘂𝗲𝗻 𝗱𝗶𝗮𝗴𝗻𝗼𝘀𝘁𝗶𝗰𝗮𝗻𝗱𝗼 𝗲𝗿𝗿ó𝗻𝗲𝗮𝗺𝗲𝗻𝘁𝗲 𝗮 𝗹𝗮𝘀 𝗺𝘂𝗷𝗲𝗿𝗲𝘀 𝗲𝗻 𝗹𝗮 𝗺𝗲𝗱𝗶𝗮𝗻𝗮 𝗲𝗱𝗮𝗱?

El resultado es una generación de mujeres traicionadas por la medicina, tratadas como débiles cuando siempre han cargado demasiado.

Cuando finalmente buscan ayuda, el sistema no está diseñado para verlas con claridad. Una mujer en sus cuarenta o cincuenta entra a una clínica y describe niebla mental, agotamiento, irritabilidad, olvidos. El médico asiente y quizás, si tienes suerte, marca la casilla de “perimenopausia”. Si llora o estalla en ira, la etiqueta cambia a depresión o ansiedad. Rara vez alguien se pregunta si el TDAH o el autismo siempre estuvieron allí, ocultos bajo décadas de sobrecompensación.

Los datos confirman lo que las mujeres han estado diciendo. Las investigaciones muestran que las niñas y mujeres enfrentan un retraso promedio de cuatro años en el diagnóstico del TDAH en comparación con los niños. Muchas son diagnosticadas erróneamente primero con depresión, ansiedad o “trastornos por estrés” antes de que alguien considere la neurodivergencia. Una revisión de 2023 concluyó que los marcos diagnósticos utilizados a nivel mundial fueron construidos en torno a la presentación masculina, dejando fuera de los criterios el enmascaramiento femenino, el malestar internalizado y el trabajo relacional.

La perimenopausia agrava esta invisibilidad. Estudios del King’s College London muestran que las mujeres con TDAH reportan síntomas menopáusicos significativamente más severos —fallas de memoria, pérdida de concentración, tensión psicosocial— que aquellas sin TDAH. Sin embargo, debido a que esos síntomas se superponen con el declive hormonal, los médicos a menudo se detienen en la menopausia y no logran ver el TDAH en absoluto.

Para las mujeres negras, el diagnóstico erróneo es aún más pronunciado. Los sistemas de salud ya leen nuestro dolor y nuestro malestar a través de un filtro racializado, fuertes, dramáticas, inestables, rabiosas. El sesgo estructural significa que nuestros síntomas tienen más probabilidades de ser desestimados o patologizados que correctamente diagnosticados. Cuando la perimenopausia desenmascara nuestra neurodivergencia, el sistema responde con demasiada frecuencia con incredulidad o reproche.

El resultado es una generación de mujeres que llegan a la mediana edad no solo agotadas por el enmascaramiento, sino traicionadas por la medicina. Su colapso es tratado como debilidad cuando es evidencia de lo que siempre estuvo allí.

¿𝗤𝘂é 𝗼𝗰𝘂𝗿𝗿𝗲 𝗰𝘂𝗮𝗻𝗱𝗼 𝗲𝗹 𝗱𝗶𝘀𝘁𝗮𝗻𝗰𝗶𝗮𝗺𝗶𝗲𝗻𝘁𝗼 𝘀𝗲 𝗲𝗻𝗰𝘂𝗲𝗻𝘁𝗿𝗮 𝗰𝗼𝗻 𝗹𝗮 𝗽𝗲𝗿𝗶𝗺𝗲𝗻𝗼𝗽𝗮𝘂𝘀𝗶𝗮?

El distanciamiento no es rebeldía. Es supervivencia cuando las hijas se rehúsan a cargar máscaras que no les pertenecen.

Durante años vi a mi madre feliz con sus amigas mujeres, viajando juntas, criando a sus hijos lado a lado y sosteniendo comunidades con cuidado. Luego llegó la intrusión de un hombre, porque le dijeron que una mujer sin uno no valía nada. Esa comunidad se fracturó. Su atención también se fracturó, ya que la energía que antes se destinaba a sostenerse mutuamente ahora se desviaba para compensar lo que los hombres demandaban pero no aportaban.

En el caso de mi madre, he escrito en otros ensayos cómo esas responsabilidades fueron luego traspasadas a mí, responsabilidades que nunca me correspondieron. Sin diagnóstico y enmascarando a su manera, se apoyó en mí para lograr estabilidad financiera y emocional cuando su propio andamiaje se derrumbó.
Para cuando nació mi segundo hermano, yo estaba en la universidad y la recuerdo a ella sentada en el sofá, exhausta, con la mirada fija en el horizonte, en un silencio que asustaba a todos. La perimenopausia había llegado, y la comunidad que antes la sostenía se había fragmentado bajo el patriarcado. Las amistades poliamorosas de las que dependía se desintegraron, dejándola cargar con lo que debería haber sido compartido.

Cuando ya casi llegaba a los cuarenta y sentí los primeros cambios de la perimenopausia: niebla mental, agotamiento, cambios de ánimo impredecibles, yo ya estaba al límite. La había sostenido emocional, económica e intelectualmente durante años. Así que cuando enfermé, ella y los hermanos a quienes yo había apoyado desaparecieron ante mi negativa a seguir desempeñando ese rol.

Esto es lo que muchas hijas autistas de madres autistas reconocen: el ciclo de sobrefuncionamiento seguido por la ruptura. Se nos impone el rol de cuidadoras, intérpretes o proveedoras para mujeres que nunca fueron sostenidas en su propia neurodivergencia, la cual se intensificó en la perimenopausia. Cuando su máscara se resquebraja, recae en nosotras repararla. Y cuando la nuestra comienza a resquebrajarse en la perimenopausia o tras el agotamiento número 85, a menudo nos encontramos solas una vez más. Algunas tenemos la suerte de contar con familias elegidas, pero la ausencia de apoyo heredado deja cicatrices.

Las investigaciones muestran que esta no es una historia aislada. Mujeres diagnosticadas tardíamente con TDAH describen décadas de culpa, vergüenza y responsabilización internalizada antes de haber tenido palabras para nombrar lo que cargaban. La carga se acumula a lo largo de generaciones, madres que absorben las demandas del patriarcado, hijas que absorben el colapso de las madres. La máscara no solo se resquebraja; fractura relaciones, dejando distanciamiento donde debería haber intimidad.

La perimenopausia magnifica estas rupturas. Las estrategias que antes mantenían a las familias a flote, hipervigilancia, sacrificio financiero, tragarse la rabia, se vuelven insostenibles. Lo que parece distancia o amargura entre madres e hijas suele ser el borde visible de este colapso. Hijas diciéndoles a sus madres que crezcan y miembros de la comunidad que nunca retribuyen para cultivar la reciprocidad o que permanecen en su propia isla.

Para mí, el distanciamiento no fue rebeldía. Fue supervivencia. La negativa a cargar la máscara de otra mujer mientras la mía iba cayendo. El duelo fue agudo, pero también lo fue la claridad: nadie debería verse obligada a atravesar esta transición sola mientras sostiene la estabilidad de todos los demás.

¿𝗣𝗼𝗿 𝗾𝘂é 𝗲𝗹 𝗽𝗮𝘁𝗿𝗶𝗮𝗿𝗰𝗮𝗱𝗼 𝗱𝗲𝗷𝗮 𝗮 𝗹𝗮𝘀 𝗺𝘂𝗷𝗲𝗿𝗲𝘀 𝗲𝗻𝗳𝗿𝗲𝗻𝘁𝗮𝗻𝗱𝗼 𝗹𝗮 𝗽𝗲𝗿𝗶𝗺𝗲𝗻𝗼𝗽𝗮𝘂𝘀𝗶𝗮 𝘀𝗼𝗹𝗮𝘀?

Bajo el patriarcado, las mujeres son tratadas como útiles hasta el día en que sus cuerpos flaquean; luego son abandonadas a la soledad.

No termina con las constelaciones familiares. Como sabrá cualquiera que haya leído mi ensayo "Por qué los hombres casados descansan en todos menos en sí mismos para el trabajo emocional", he visto a amigas tambalearse bajo el peso de hogares que nunca fueron diseñados para sostenerlas de vuelta. Criaron hijos, se hicieron cargo de sus maridos, atravesaron tratamientos de fecundación in vitro casi solas, solo con el apoyo de amigas, cuidaron a sus suegros, trabajaron a tiempo completo y absorbieron toda la carga emocional de la familia. Luego llegó la mediana edad, y sus cuerpos dejaron de cooperar con el teatro de la actuación. La niebla mental desdibujó los plazos. La irritabilidad estalló. La concentración ya no se sostenía. En lugar de encontrarse con cuidados, se encontraron con confusión, críticas o silencio.

El patriarcado condiciona a las mujeres a construir el soporte de todos los demás mientras descuidan el propio. La carrera de un marido se prioriza, las necesidades de los hijos se vuelven interminables y la vida interior de la mujer es tratada como algo opcional. Para cuando la perimenopausia retira el amortiguador hormonal, no hay red de apoyo esperando. El colapso que sigue no es debilidad. Es la consecuencia directa de haber sido privadas de apoyo comunitario durante décadas. Y con demasiada frecuencia, las mujeres también se niegan a sí mismas ese apoyo por lo que priorizaron antes: inversión en guiones de supervivencia que la perimenopausia revela más tarde que eran formas de enmascarar la neurodivergencia en todas sus formas. No solo TDAH o autismo, sino también TEPT complejo, trastorno bipolar y otras condiciones durante mucho tiempo mal interpretadas o desestimadas.

Mientras seas permanentemente útil para las personas y comunidades cuyo valor es recíproco, tu cuidado se extiende más allá del trabajo financiero hacia cada rincón de la vida. Pero bajo el patriarcado, donde la extracción de tu cuerpo y de tu utilidad está normalizada, eres tratada como si tuvieras fecha de vencimiento. Por eso la presión, el estrés y el acoso hacia las mujeres en su juventud son tan intensos: producir, cumplir, aislarse de la comunidad. Para cuando la perimenopausia elimina el amortiguador hormonal, no hay red de apoyo esperando a quienes hicieron malas inversiones. En la mayoría de esas personas, lo que observo es solo confusión y ocultamiento en la vergüenza sin motivo alguno, porque la vergüenza es inútil y nunca sirve a ninguna función.

La crueldad es sistémica. El patriarcado entrega a las mujeres la responsabilidad de sostener los hogares y luego las abandona cuando sus cuerpos flaquean. Lo que debería ser una transición colectiva se convierte en un desmoronamiento aislado. Y para demasiadas mujeres, la soledad de ese momento se agria hasta convertirse en amargura, no porque carezcan de fortaleza, sino porque nunca se les permitió necesitar a nadie.

𝗟𝗼 𝗾𝘂𝗲 𝗮𝗽𝗿𝗲𝗻𝗱í 𝗮𝗹 𝗮𝘁𝗿𝗮𝘃𝗲𝘀𝗮𝗿 𝗹𝗼𝘀 𝗰𝗮𝗺𝗯𝗶𝗼𝘀 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗽𝗲𝗿𝗶𝗺𝗲𝗻𝗼𝗽𝗮𝘂𝘀𝗶𝗮

Cuando aparecieron las primeras grietas, elegí ser sensible conmigo. Me di permiso. Descansé, tomé notas, aprendí a decir “no”.

No tuve miedo de cortar lo que no funcionaba, incluso cuando intentaron convencerme de que era mi obligación. La sangre o el hecho de estar emparentados conmigo eran irrelevantes; lo que importaba era la reciprocidad. La gracia y el amor que me concedo a mí misma son lo que irradia hacia la comunidad.

Para mí, ser metódica siempre ha sido una forma de supervivencia. En 2022 sentí que algo estaba cambiando y comencé a investigar sobre la medicación para el TDAH de la que había prescindido durante toda mi vida. Durante seis meses recopilé datos sobre qué medicamentos habían sido probados en poblaciones diversas y cuáles habían sido los resultados. Tras una reevaluación de TDAH y autismo, empecé a trabajar con mi médico y a ajustar mis medicamentos para ver si me ayudarían a sobrellevarlo.

Al mismo tiempo, informé a mi familia elegida más cercana y a mis familiares que necesitaba apoyo para descansar, porque ya no podía cargar con tanto como solía hacerlo. Luego di un paso atrás para observar quién respetaba ese límite y quién no. Sí, con mi planilla de Excel. Como escribí en un ensayo anterior, no corto relaciones basándome en vibras. Comunico con claridad, observo y luego decido quién da un paso al frente y de quién me alejo.

La primera resistencia y patologización vino de mi madre, por supuesto —porque la proyección es la forma más fácil de castigo. Me preguntó: “¿Por qué ya no puedes hacer lo que hacías antes?”. Olvidó su propio recorrido, y quién había estado allí para cubrir sus deudas y pagar su renta, incluso cuando yo estaba agotada. Olvidó que, mientras yo estaba en el trabajo, ella me robó 30 mil de mis ahorros.

La mayoría de las personas no tienen la suerte de contar con un hijo que enmascare sus carencias. Así que le dije que se preguntara por qué no podía concederse gracia a sí misma, por qué no era amable consigo misma y por qué albergaba una falta de amor propio que nunca podía mostrarme a mí ni a otros. Y por qué eso debía ser un problema que yo resolviera. Después de eso, dejó de preguntar. Mi lengua es tan afilada como mi pluma cuando ya he tenido suficiente. Y la protección de mi niña interior es más feroz de lo que la suya jamás fue.

Esa sensibilidad me llevó a desvincularme de personas que se apoyaban en mí, pero en quienes yo no podía apoyarme. De quienes dependían, pero no eran confiables. De relaciones construidas sobre mi resistencia y no sobre la reciprocidad.

Aprendí que ocuparme de mí con medicación y límites claros no era egoísmo; siempre será supervivencia. Y eso dejó claro quién, en mi vida, podía dar un paso al frente cuando yo daba un paso atrás.

𝗟𝗼 𝗾𝘂𝗲 𝗲𝗻𝘀𝗲ñ𝗮𝗻 𝗹𝗼𝘀 𝗺𝗮𝘁𝗿𝗶𝗮𝗿𝗰𝗮𝗱𝗼𝘀 𝘀𝗼𝗯𝗿𝗲 𝗰𝗼𝗻𝘀𝘁𝗿𝘂𝗶𝗿 𝗮𝗽𝗼𝘆𝗼 𝗮𝗻𝘁𝗲𝘀 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗺𝗲𝗱𝗶𝗮𝗻𝗮 𝗲𝗱𝗮𝗱

Los matriarcados construían sostén mucho antes de la crisis. Ninguna mujer tenía que enfrentar la perimenopausia sola.

En los sistemas en los que fui criada, las mujeres no entraban en la perimenopausia solas. En los hogares matriarcales, la interdependencia se construía mucho antes de la crisis. Las amigas se convertían en co-madres. Las ancianas guiaban las transiciones. Los vínculos se sostenían a través de rituales, narraciones y reparación. Ninguna mujer tenía que fingir que no estaba removida cuando su cuerpo comenzaba a cambiar. El sostén ya estaba en su lugar.

El patriarcado nos despojó de eso. Les dijo a las mujeres que la fortaleza significaba silencio, que la independencia significaba aislamiento y que el amor significaba cargar con todos los demás hasta romperse. El resultado es una generación de mujeres desmoronándose en la mediana edad, a quienes se les dice que es su culpa, cuando el verdadero fracaso es estructural.

Mi consejo para las mujeres más jóvenes es simple: comiencen temprano. Construyan vínculos que no dependan de los hombres. Practiquen la reparación antes de la ruptura. Aprendan a ser suaves entre ustedes antes de que el andamiaje caiga. Si esperan hasta la perimenopausia para necesitar comunidad, puede que sea demasiado tarde para encontrarla.

𝗣𝗮𝘀𝗼𝘀 𝗽𝗿á𝗰𝘁𝗶𝗰𝗼𝘀 𝗮𝗻𝘁𝗲𝘀 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗺𝗲𝗱𝗶𝗮𝗻𝗮 𝗲𝗱𝗮𝗱

- Construyan amistades que puedan sostenerlas más allá del romance o de las obligaciones familiares.
- Practiquen la reparación ahora, antes de la crisis, para que sus relaciones puedan sostenerlas más adelante.
- Observen dónde están invirtiendo su energía: en la reciprocidad o en la extracción.
- Comiencen a desenmascararse en espacios seguros, para que las grietas no las pillen desprevenidas.

Por eso escribo más allá de mis conferencias, mi investigación, mis sesiones individuales, más allá de mis seminarios web, más allá de las herramientas que diseño. Porque estos patrones no son individuales, son estructurales. Demasiadas mujeres creen que están solas en su colapso, cuando en realidad están viviendo un patrón que se remonta a generaciones. Mi trabajo es nombrarlo, para que nadie tenga que cargar la máscara hasta la mediana edad y confundir el desenmascaramiento con fracaso.

Piensa en aquello en lo que inviertes cuando todavía estás enmascarada y bien. A dónde van tu tiempo, tu cuidado y tus recursos. En quién confías tu energía y a quién sostienes sin que jamás te sostenga a ti. Porque cuando el andamiaje se caiga, necesitarás personas que ya te conozcan más allá del personaje.
Necesitarás una comunidad que haya estado construyendo contigo, no solo tomando de ti.

Merecemos algo más que la supervivencia. Merecemos una comunidad que nos vea mucho antes de que la máscara caiga.

*𝗡𝗼𝘁𝗮𝘀

Perimenopausia: Etapa de transición previa a la menopausia. Puede comenzar varios años antes de la última menstruación (a veces desde los 35–40 años) y termina cuando se cumplen 12 meses consecutivos sin menstruación.

TDAH: Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad/Hiperfuncionalidad

TEPT: Trastorno de Estrés Postraumático

TRH: Terapia de Reemplazo Hormonal

¿Te has sentido sin proposito en la vida, abatid@, falt@ de dirección, de sentido?Hoy quisiera contarte sobre Silver Pri...
26/10/2023

¿Te has sentido sin proposito en la vida, abatid@, falt@ de dirección, de sentido?

Hoy quisiera contarte sobre Silver Princess (Princesa de Plata), una de las esencias florales australianas cuya preparación se hace con la flor de un extraño eucalipto, aunque ampliamente cultivado en ese país.

Podríamos decir que la afirmación que nos trae es "El camino a seguir se despliega ante mí y decido mi próximo paso en la vida".

Silver Princess es para momentos de desorientación en cuanto a la vocación a seguir, para la falta de confianza en nuestras propias potencialidades. Es una esencia que ayuda a establecer nuevas metas y propósitos luego de haber llegado a un punto crucial en la vida. Por ejemplo, adolescencia al momento de salir del colegio y elegir carrera, o crisis de mediana edad.

Esta esencia es ideal para personas a quienes se les hace más difícil establecer sus objetivos y propósitos, que no encuentran su vocación, que cambian de una ocupación a otra sin decidirse respecto de qué es lo que quieren/deben hacer.
También va muy bien cuando estamos en medio de una encrucijada y debemos tomar una decisión y no sabemos qué determinación tomar o qué paso dar, con sentimientos de estar a la deriva y frustrad@s.

Silver Princess nos da la motivación necesaria para encontrar nuevas metas, apoya muy bien en procesos de orientación vocacional y para seguir evolucionando, centrándose en nuevos objetivos. Otorga dirección y propósito de vida, ayudándonos a saber cuál es el siguiente paso que debemos dar.

Desde el punto de vista energético, regula el chakra garganta o 5⁰ centro de energía.

🌺 Desarrollo espiritual = Crecimiento personal = Inteligencia emocional🪷 Todas las flores son catalizadoras de la conexi...
03/10/2023

🌺 Desarrollo espiritual = Crecimiento personal = Inteligencia emocional

🪷 Todas las flores son catalizadoras de la conexión entre el alma y la personalidad. Está en nosotros el descubrir qué defectos o qué circunstancias y actitudes están saboteando la correcta comunicación entre nuestra alma y nuestra personalidad y dificultando el que podamos, algún día, convertirnos en Nosotros Mismos.

Ricardo Orozco

🌺ESPIRITUALIDAD y FLORES DE BACH 🌺

🌷En la obra de Bach, la espiritualidad está relacionada con el aprendizaje de determinadas lecciones y con el desarrollo de unas virtudes concretas. Las mismas tienen que ver con competencias de la inteligencia emocional intra (autoconciencia) e interpersonal (empatía). Y lo más importante es que estas competencias están articuladas en el aquí y ahora, en este día de colegio, en lo cotidiano.

🌺Esto último es muy importante porque, de alguna manera, el Dr. Bach “baja” al plano de lo terrestre el concepto, a menudo elitista de espiritualidad. Vemos así que la espiritualidad no es para Bach algo restringido a unos pocos, sino una condición alcanzable por muchos.

🌻Por otra parte, las cualidades del alma que venimos a desarrollar en este día de escuela, en esta encarnación, son tareas asumibles, sobre todo cuando las acompañamos por las esencias florales.

🌺De esta manera, es posible afirmar lo siguiente: Desarrollo espiritual = Crecimiento personal = Inteligencia emocional

🌹Como conclusión, conviene recordar que todas las flores son catalizadoras de la conexión entre el alma y la personalidad y, por tanto, inteligencia emocional líquida. Está en nosotros el descubrir qué defectos o qué circunstancias y actitudes están saboteando la correcta comunicación entre nuestra alma y nuestra personalidad y dificultando el que podamos, algún día, convertirnos en Nosotros Mismos. (Ricardo Orozco)

➡ En nuestro curso de formación completa de las Flores de Bach que comienza en noviembre de 2023, le damos mucha importancia a la filosofía del Dr. Bach.

ℹ www. ricardoorozco.com [email protected] [email protected]

Foto tomada de Soy Bobbie, Evelyn Bach Varney para Ediciones Continente.

¡Porque el humor también sana!Que sea una primavera con muchas risas y alegrías que acompañen nuestro caminar 🌻🍀💕
23/09/2023

¡Porque el humor también sana!
Que sea una primavera con muchas risas y alegrías que acompañen nuestro caminar 🌻🍀💕

Descubre una manera amable y natural de cuidar tu bienestar y tus emociones.Las Esencias Florales, te guían hacia el equ...
28/08/2023

Descubre una manera amable y natural de cuidar tu bienestar y tus emociones.

Las Esencias Florales, te guían hacia el equilibrio interno y la sanación integral. Los elixires extraídos de las flores, en sintonía con nuestra energía, armonizan nuestras emociones y bienestar físico. En lugar de abordar sólo síntomas, la Terapia Floral se sumerge en sus raíces, explorando profundamente cualquier malestar.

En 1976, la OMS la reconoce como sistema médico, así como también reconoce su uso terapéutico.

Las esencias o remedios florales capturan la energía sutil de las flores, libres de químicos. Las flores son recogidas en su estado de máximo de desarrollo, depositadas en agua de manantial y expuestas al sol matinal, o bien calentadas al fuego y llevadas a ebullición, para luego de eso ser preservadas en brandy. A través de concentrados y diluciones, las esencias se adaptan a cada momento y a cada ser.
No son medicamentos, sino la impronta energética de las flores que permanece en un medio acuoso, que se comunica con la psique o alma en un lenguaje sutil, acompañando nuestro viaje hacia la conexión interior y el bienestar.

Ayudan a aliviar o superar los síntomas físicos y los estados de ánimo actuales o los que persisten en el tiempo. Por tratarse de una verdadera medicina vibracional, actúan de igual forma tanto en el plano físico y mental como en los planos más sutiles.
Su aplicación es diversa y versátil, abordando indicaciones tanto psíquicas (depresión, ansiedad, insomnio, estrés, agresividad, apatía, tristeza, miedos de todo tipo, timidez, indecisión, fobias, entre otros) como físicas y funcionales (dolores de todo tipo, vértigos, problemas articulares, digestivos, musculares, hormonales, dermatológicos, sexuales, etc).

Asimismo, con los Remedios Florales, se trabaja al mismo tiempo la evolución interior y el crecimiento personal, siendo ésta la verdadera finalidad de la Terapia Floral. Es importante recordar que la verdadera curación no consiste solamente en eliminar el dolor físico, sino también, y lo que es más importante, ayudar a la persona a trabajar en sus bloqueos emocionales y comprender el significado de lo que ha producido tal sufrimiento.
La Terapia Floral supone una herramienta de transformación y autodesarrollo.

El uso terapéutico de las flores tiene raíces en diversas culturas, con registros que se remontan a épocas anteriores a Cristo. En Occidente, los Remedios Florales, como los conocemos, son creados por del Dr. Edward Bach (1886-1936), un profundo científico humanista y un buscador por encontrar maneras más amables, menos agresivas y naturales en su uso para la curación. Esto lo lleva a centrarse en la naturaleza y a captar la alta vibración de determinadas flores silvestres, árboles y arbustos, y observar que la energía de estas plantas.
Tras su partida, surgen nuevos sistemas de esencias vibracionales, que se complementan de manera muy específica en algunos casos, con las insustituibles Flores de Bach. Entre los sistemas más conocidos, se encuentran las Flores de California, las de Bush (Australia) y el sistema de Orquídeas. Estos sistemas, junto con otros, enriquecen la Terapia Floral actual, expandiendo sus posibilidades de sanación.

La Terapia Floral es un delicado camino hacia el equilibrio y la conexión interna, donde la esencia de las flores se convierte en una guía en nuestro viaje de bienestar. Te invito a explorar este mundo fascinante y sutil; una oportunidad para conectarte contigo mism@ de una manera nueva y reconfortante.

Dirección

Las Condes
Santiago
7570476

Horario de Apertura

Lunes 09:00 - 20:00
Martes 09:00 - 20:00
Miércoles 09:00 - 20:00
Jueves 09:00 - 20:00
Viernes 09:00 - 20:00
Sábado 10:00 - 14:00

Teléfono

+56995350449

Página web

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Semilla Arcoiris - Terapia Floral publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Contacto La Empresa

Enviar un mensaje a Semilla Arcoiris - Terapia Floral:

Compartir