02/04/2026
En el 2018 o 2019, ya ni me acuerdo jaja... un golpe fuerte y un par de situaciones incómodas me obligaron a parar.
Lo que parecía una lesión, resultó ser varias.
El cuerpo tomó la decisión por mí.
Hace un año me dieron las ganas de volver. Busqué los lugares de origen, ya eran muy distintos. Encontré uno nuevo que me abrió las puertas sin dudar, conocí nuevos profes, me encontré con antiguos compañeros y conocí otros nuevos.
Pero llegué sin considerar mi nuevo cuerpo, mi nueva edad, y las lesiones volvieron a aparecer. Rodillas, lumbar, hombro. Tuve que parar otra vez y empezar de cero, de verdad.
Con mucha paciencia, en un proceso bien lento, fuimos avanzando. Tomar una clase personalizada fue sin lugar a dudas una de las mejores decisiones que tomé, porque hizo que el avance fuera más rápido pero también más controlado.
Hoy aún no estamos listos, pero gracias a ese aprendizaje armamos un equipo de trabajo que nos permite tomar decisiones responsables. Lo que antes era improvisar, hoy lo estamos tratando de profesionalizar.
Estamos de camino a volver de donde nunca debimos partir.
PD sorry por el mucho texto.