25/04/2026
La fibromialgia es un trastorno crónico caracterizado por dolor musculoesquelético generalizado, hipersensibilidad, fatiga persistente, sueño no reparador y problemas cognitivos, sin alteraciones orgánicas demostrables. Su origen no se conoce completamente, pero se relaciona con una amplificación de las señales de dolor en el sistema nervioso central.
La terapia psicológica es fundamental en su tratamiento, ya que los factores emocionales y cognitivos influyen directamente en la percepción del dolor y la calidad de vida. Ayuda a:
• Reducir la ansiedad, la depresión y el estrés, que suelen agravar los síntomas.
• Modificar pensamientos negativos y conductas de evitación, mejorando las estrategias de afrontamiento.
• Aumentar la autoeficacia y la aceptación de la condición, reduciendo el catastrofismo sobre el dolor.
Enfoques como la terapia cognitivo-conductual (TCC), la terapia de aceptación y compromiso (ACT) o las técnicas de relajación y mindfulness han demostrado ser efectivos para aliviar el dolor, mejorar el sueño y recuperar la funcionalidad, formando parte esencial de un abordaje multidisciplinario.