31/01/2017
CAPULLOS DEL GUSANO DE SEDA.
Cuenta la tradición China (aprox.2.640 AC.) que el emperador Huang Ti, le pidió a la emperatriz Xi Ling Shi, que investigara que era lo que se estaba comiendo las hojas de las moreras de su jardín, ella descubrió que la culpa la tenían unos gusanos blancos que salían de unos capullos brillantes.
Intentó deshilar uno de esos capullos pero no pudo, sin embargo, un día accidentalmente, se le cayó uno dentro del té que estaba tomando, al sacarlo, la emperatriz comprobó que estaba formado por un solo hilo, largo y resistente, lo que le hizo pensar que podría tejerse. Y así, nació la seda, que fue para la China Imperial, una de sus principales fuentes de riqueza, la emperatriz Xi Ling Shi, paso a la historia por su descubrimiento, y es recordada como “la diosa de los gusanos de seda”.
La seda es muy apreciada en cosmética, y podemos encontrarla en diferentes productos para el cuidado de la piel o el cabello, los propios chinos ya la usaban en la antigüedad en diferentes preparados y cremas con este fin, es un producto natural, orgánico, e hipoalergénico.
La seda se compone de dos proteínas, una fibrosa llamada fibroína, y otra viscosa llamada sericina, que mantiene unidas a las anteriores, estudios han demostrado que la estructura cristalina de la sericina ofrece cierta protección contra los rayos ultravioleta. Estas proteínas y los más de 19 aminoácidos esenciales, tienen una excelente capacidad de penetración en la piel, con lo cual se incorporan a las membranas celulares aportándoles todos sus beneficios, entre los que destacan, sus propiedades regeneradoras, revitalizantes y antioxidantes. Traspasa a la piel el brillo propio de la seda.
Mejorar la flexibilidad de la piel, acelerar el proceso de curación, la piel seca, agrietada y Tiene un efecto hidratante sobre la piel.