22/05/2026
Muchos niños y adolescentes reciben atención únicamente cuando se portan mal. Sin darse cuenta, algunos padres terminan reforzando la conducta negativa y pasando por alto aquello que sí quieren que se repita.
Desde la psicología conductual, las conductas que reciben atención y refuerzo tienden a aumentar con el tiempo.
Por eso, reconocer pequeños comportamientos positivos puede ser más efectivo que corregir constantemente.
A veces, un:
“Gracias por hacerlo” o “Me gustó cómo obedeciste”
puede generar más cambio que muchos regaños.