16/08/2026
Hay dolores que, aunque no nos toquen directamente, nos atraviesan.
Desde la distancia sentimos tristeza, preocupación e impotencia.
Queremos ayudar. Queremos estar allí.
Y a veces sentimos que no es suficiente.
Pero si podemos hacer nuestra parte.
Ayudar.
Informarnos.
Acompañar.
Orar y seguir ayudando.!
Y también permitirnos respirar, descansar y abrazar a quienes tenemos cerca.
Porque cuidar nuestra calma no es ser indiferentes.
Es recuperar fuerzas para seguir estando presentes.
Hoy le pido a Dios por quienes están sufriendo, por quienes esperan noticias, por quienes perdieron a alguien o simplemente todo; y por todos aquellos que están ayudando.
Que nunca nos falte sensibilidad para reconocer el dolor ajeno ni voluntad para hacer nuestra parte.
Colombia, hoy estamos contigo. 🤍