06/07/2026
La micropigmentación evoluciona constantemente, y quienes llevamos años en esta profesión también evolucionamos con ella. De hecho, hubo técnicas que yo misma realicé hace algunos años porque, en ese momento, era lo que se enseñaba y se consideraba una buena alternativa.
Hoy, gracias a la experiencia, la tecnología y los resultados que vemos a largo plazo, sabemos que algunas de esas técnicas ya no representan la mejor opción para nuestros clientes .
Me refiero a los cover up, las neutralizaciones o las correcciones de cejas. Independientemente del nombre que reciban, cuando una persona en el futuro decide aclarar, desvanecer o eliminar ese pigmento con láser, estos procedimientos pueden hacer que el proceso sea mucho más complejo y prolongado.
Por eso, antes de intervenir una ceja ya saturada, vale la pena pensar en el futuro del paciente y no solamente en resolver una necesidad inmediata. A veces, la decisión más responsable es recomendar una remoción láser, limpiar la piel y luego diseñar unas cejas desde cero.
Y si como profesional aún no cuentas con tecnología láser, no pasa nada. También hace parte de la ética saber remitir a un colega que sí la tenga. Eso no significa perder un cliente; significa ganar credibilidad, cuidar la piel de esa persona y priorizar su bienestar a largo plazo.
La verdadera evolución en nuestra profesión no consiste en hacer más procedimientos, sino en tomar mejores decisiones para nuestros pacientes.”