30/07/2026
Todos los días tejemos nuestro vestido para la eternidad.
Cada día vamos tejiendo el vestido energético que conservaremos después de la muerte del cuerpo físico. Luminoso y tranquilo, u oscuro y angustioso;
Cada pensamiento, cada sentimiento, cada palabra,
cada acto, las energías que recibimos del entorno, afectan y moldean nuestra energía.
Cada puntada en ese telar de energía, va a ser una semilla de luz u oscuridad, que germinará en las experiencias futuras, según la elección hecha en cada pequeña experiencia, hacia el amor o en contra de él.
La vida no se determina en los grandes acontecimientos. La vida se construye momento a momento.
Cada puntada del telar suma una energía, y determina a su vez los vínculos espirituales que establecemos, el magnetismo que vamos desarrollando, a qué nos unimos, qué energías sostenemos en nosotros. Hay vínculos espirituales que nos alimentan con energías que nos ayudan a progresar y avanzar; otros vínculos que nos anclan a la oscuridad, nos atrasan y nos desvían del camino en los momentos decisivos de la vida. Fuerza o debilidad, amor o desamor, luz u oscuridad, todo sigue la ley de afinidad. Cada vida es una oportunidad para trabajar en ese tejido energético que necesitamos mejorar, corrigiendo los puntos oscuros y aprendiendo a tejerlos con nuevas energías y las nuevas experiencias que cambian nuestra consciencia hacia la luz y el amor. Todos necesitamos sanar eso que quedó mal en el pasado, y convertir nuestro vestido en uno mejor, que sea capaz de sostener más luz y más amor, el equilibrio que nos permita regresar al mundo espiritual más sanos, más sabios, con más luz, y así poder habitar una morada mejor.
El mundo espiritual de Luz siempre nos guía y nos auxilia en el proceso de cada vida; quiere vernos progresar. Hay momentos en donde necesitamos ayuda especial, un impulso de luz que nos permita reparar la energía que está muy rota, muy contaminada, y liberarnos de los vínculos oscuros que no nos dejan avanzar. Para eso el mundo espiritual desarrolla procesos especiales de restauración y protección de nuestra bioenergía; nos fortalecen con energías especiales de la naturaleza, para sanarnos, equilibrarnos y que así podamos continuar en mejor estado nuestro aprendizaje de la vida y avanzar en nuestros propósitos. Si el mundo espiritual de Luz que te acompaña, tus guías espirituales y Maestros de Luz, determina que necesitas ayuda para reparar tu bioenergía porque está muy afectada, te guiará a través de la intuición. Recuerda que la energía en armonía y luz que podamos llevar en nosotros es nuestro capital más importante para la vida en el cuerpo físico y la vida espiritual que continúa después de la muerte.
Si ese es tu caso, escucha tu intuición.