11/10/2026
A propósito de la poesía, la Nobel de Paz y el poder de las artes 🎭🎨 en el cerebro 🧠 , los invito a leer estas maravillosa poesía de nuestro compañero Ramiro quien es un Bibliotecario pensionado de la Universidad Del Valle y diagnosticado con parkinson hace 2 años.
Escribe, pinta, contempla, únete y muévete 🌷🧠!!
*MI ANSIEDAD DE ESCRIBIR ANTES QUE LA MENTE SE VAYA*
Algo pasa en mí, no sé si explicarlo,
no sé si es mi amigo permanente que quiere callarlo,
mantengo una ansiedad impresionante de escribir,
una urgencia infinita de decir y de vivir.
Mi mano no para, mi mente no descansa,
escribe de día, de noche, cuando avanza.
Y temo volverme intenso, cansón con mi gente,
temo que mis letras cansen su mente.
Pero hoy quiero explicarle a mis lectores amados,
por qué escribo tanto, por qué estoy desvelado.
No es por vanidad, no es por figura,
es miedo profundo, es la mente que murmura.
Miedo
Miedo de que mañana, sin aviso previo,
mi capacidad de pensar se vuelva sombrío.
Miedo a que mis notas
de tanto tiempo queden en el olvido.
*Desde la medicina, así lo explico:*
Los médicos hablan de la neuroplasticidad,
del cerebro que lucha con tenacidad.
Cuando hay un visitante, un diagnóstico permanente,
el cerebro entra en alerta, se vuelve urgente.
Mi amígdala se activa con ansiedad,
libera cortisol por la adversidad.
Y mi corteza prefrontal, que piensa y razona,
siente que el tiempo se va y no perdona.
El hipocampo, que guarda la memoria,
quiere grabar mi vida, toda mi historia.
Es el fenómeno de la hipergrafía por temor,
escribir para no olvidar el amor.
Es la reserva cognitiva que quiere ejercitarse,
antes de que la niebla pueda instalarse.
Es mi mente que cree, con razón científica,
que más adelante la letra será más crítica.
Que la inflamación, el estrés oxidativo,
pueden volver mi pensamiento menos vivo.
Que el visitante en mi cuerpo y en mi mente,
puede tocar mañana mi lóbulo consciente.
Por eso escribo hoy, con lucidez plena,
antes de que llegue la niebla serena.
Por eso mi mano es río desbordado,
que quiere dejar el solar bien sembrado.
*Desde la filosofía, así lo siento:*
Como decía Heidegger, "somos ser para la muerte,
y ante la muerte, la vida se hace más fuerte."
Escribir es mi forma de ser inmortal,
de dejar huella en lo terrenal.
No quiero volverme intenso ni cansón,
quiero que me lean con el corazón.
No escribo solo para los que tienen mi diagnóstico,
escribo para todo ser humano, es mi pronóstico.
Escribo para el que tiene adversidad dura,
y para el que la vida premia sin amargura.
Porque todos necesitamos aprender a vivir,
todos necesitamos aprender a partir y a seguir.
Mi enseñanza no es de lástima ni de dolor,
es enseñanza de sembrador con amor.
Es decirles que la vida es hoy, ahora,
que no hay que esperar la última hora.
*Y a mis lectores les digo con humildad:*
Mi cerebro de sembrador sabe que tiene semillas muy valiosas y siente que tiene que sembrarlas todas ahora.
Si a veces soy intenso, perdónenme por favor,
no es cansonería, es exceso de amor.
Es que mi mente siente que el tiempo se acorta,
y mi corazón siente que la vida importa.
Quiero dejarles todo lo que he aprendido,
en Versalles, en Sevilla , en Trujillo, en Buga, en Cali, en Peñas Blancas , en Pichinde. Todo lo que he vivido,
en las bibliotecas y especialmente en la mía.
De mis palomas, de mi pino, de mi perro de monte, y tantas cosas por contar,
de mi Sendero al estilo Walden,
de mi visitante permanente que llegó y que nunca está ausente ,
de mi tangoterapia que siempre esta presente
No quiero que se cansen de leerme,
quiero que sigan, que quieran tenerme.
En cada letra hay una enseñanza de vida,
para quien ríe y para quien sufre herida.
Para el sano que cree que nunca sufrirá,
y para el enfermo que hoy luchará.
Mis letras son puente, son arco iris de palomas,
que une a todas las personas, todas las lomas.
*Y a usted, mi amigo le digo:*
Si de algo estoy seguro,
es que ustedes no me abandonan.
Si mi mente tiene razón y mañana olvido,
ustedes mis lectores serán mi memoria, mi nido.
Ustedes serán mi lápiz cuando mi mano no escriba,
ustedes serán mi voz cuando mi voz no viva.
Ustedes guardarán mi solar y mis palomas,
ustedes contarán mi historia en todas las lomas.
Si mi mente se nubla, ustedes serán mi claridad,
si mi mano se cansa, ustedes serán mi tempestad.
Porque busco la inmortalidad
en cada letra que siembró, en lo terrenal.
Así que sigan leyéndome, lectores del alma,
con paciencia, con amor, con calma.
No soy cansón, soy un hombre que siente,
que su tiempo es hoy, que su vida es presente.
Escribo con ansiedad de dejarles todo,
con la urgencia del sembrador y su modo.
Antes de que la mente, si tiene razón,
se lleve mi letra, pero no mi corazón.
*"El Sembrador"*