10/10/2026
¿Y si jugar con barro, fuera mucho más que entretenerse.?
Cuando un niñe dibuja, construye con arena o transforma un puñado de barro, está explorando de maneras de comprender y relacionarse con el mundo.
Una montaña de arena puede convertirse en una casa, una bola de barro puede transformarse en un recipiente. Unas ramas pueden sostener una estructura imaginada.
En ese proceso aparecen preguntas, hipótesis, decisiones y descubrimientos: ¿cómo hago para que se sostenga ?¿qué pasa si agrego más ?¿cómo puedo transformar esta forma.?
Un niñe no necesita conocer las palabras, “estructura, función o volumen” para comenzar a explorar sus relaciones.
Por eso me interesa tanto el trabajo con materiales abiertos, como la arcilla a la arena a la semilla, las ramas y otros elementos naturales. No ofrecen una única respuesta, ni determinan de antemano que debe crearse.
El valor está tanto en lo que se construye como lo que sucede mientras se construye.
Como educador artística, quiero cuidar a sus espacios donde la curiosidad puede convertirse en experiencia de experimentar, tiene tanto valor como terminar y donde no todo necesita seguir un modelo para tener sentido.
Porque crear no comienza cuando aprendemos a hacerlo bien comienza cuando descubrimos que podemos transformar el mundo que tenemos entre las manos .
¿Recordás que te gustaba construir o inventar cuando eras niñe?