01/09/2026
“Tenés poder sobre tu mente, no sobre los acontecimientos externos. Comprendé esto y encontrarás la fuerza.” — Marco Aurelio
Durante mucho tiempo podemos vivir pensando que vamos a sentirnos tranquilos cuando algo afuera cambie: cuando resolvamos un problema, cuando termine una etapa difícil, cuando alguien actúe diferente o cuando finalmente las cosas salgan como las habíamos imaginado.
Con los años he ido descubriendo algo distinto. Hay muchísimo de la vida que no podemos controlar, pero sí podemos trabajar en ese espacio interior desde donde recibimos lo que sucede y elegimos cómo responder.
Para mí, ahí existe un poder enorme.
Volver a la respiración cuando todo se acelera, reconocer lo que estamos sintiendo antes de reaccionar, hacer silencio cuando lo necesitamos, mover el cuerpo, descansar, pedir ayuda o simplemente darnos unos minutos antes de tomar una decisión son pequeñas maneras de recordarle también a nuestro sistema nervioso que no todo requiere una respuesta inmediata.
No significa que nada nos afecte ni que podamos permanecer en calma frente a cualquier circunstancia. Significa aprender a volver a nosotros mismos, una y otra vez, hasta encontrar desde ahí una respuesta más consciente.
Cada vez creo más que la paz no consiste en conseguir que todo afuera esté en orden. Empieza cuando encontramos dentro de nosotros el lugar suficientemente seguro para detenernos, escucharnos y elegir cómo queremos continuar.
Y ese lugar podemos cultivarlo. 💙
¿Qué te ayuda a volver a tu centro cuando sentís que todo alrededor se acelera? Me encantará leerte.