16/06/2026
🗣️ El cuidado de los pies en un paciente diabético es una de las medidas preventivas más importantes en su tratamiento. La diabetes puede causar neuropatía (pérdida de sensibilidad debido al daño en los nervios) y enfermedad vascular periférica (mala circulación de la sangre). Esto significa que una pequeña lesión o ampolla puede pasar desapercibida, tardar mucho en sanar y convertirse rápidamente en una úlcera grave o una infección.
👉🏻 Para evitar estas complicaciones, se recomienda seguir una rutina diaria de cuidados dividida en inspección, higiene, calzado adecuado y manejo de lesiones.
1. Inspección visual detallada. 👀
- Revisión diaria: Inspeccionar minuciosamente ambos pies en busca de ampollas, cortes, rasguños, enrojecimiento, hinchazón o problemas en las uñas.
- Zonas difíciles: Si la movilidad del paciente es reducida, se debe utilizar un espejo apoyado en el suelo para ver la planta del pie y los talones, o pedir ayuda a un familiar.
- Espacios interdigitales: Revisar muy bien entre los dedos, que es donde suelen acumularse la humedad y los hongos.
2. Higiene y lavado correcto. 🦶🏻
- Agua tibia: Lavar los pies diariamente con agua tibia y jabón neutro. Es fundamental verificar la temperatura del agua con el codo o la mano antes de introducir los pies, ya que si hay neuropatía, el paciente podría no sentir que el agua está demasiado caliente y sufrir quemaduras.
- Evitar el remojo prolongado: No se deben dejar los pies en remojo por más de 5 minutos, ya que esto debilita y ablanda la piel, haciéndola más propensa a agrietarse. Muy frecuente en mujeres para arreglarse las uñas.
- Secado minucioso: Secar los pies con palmaditas suaves usando una toalla blanda. Hay que prestar especial atención a la zona entre los dedos; mantener esta área completamente seca evita la maceración y las infecciones por hongos.
- Hidratación: Aplicar una capa delgada de crema humectante o vaselina en el dorso y la planta del pie para evitar grietas. Nunca se debe aplicar crema entre los dedos, ya que el exceso de humedad en esa zona favorece la aparición de infecciones.
3. Cuidado de las uñas y callosidades. 🦶🏻
- Corte recto: Las uñas deben cortarse en línea recta utilizando un cortauñas adecuado. No se deben redondear las esquinas ni cortar demasiado profundo para evitar que la uña se encarne.
- Uso de lima: Es preferible utilizar una lima de cartón para suavizar los bordes afilados en lugar de tijeras.
- No a la cirugía casera: Jamás se deben utilizar navajas, tijeras o sustancias químicas para quitar callos o durezas. Si el paciente presenta callos gruesos, debe acudir a un podólogo.
- Calzado y medias adecuados. 👟🥿
El calzado es la principal barrera de protección, pero si se elige mal, también puede ser la causa de una lesión.
- Nunca caminar descalzo: Ni siquiera dentro de la casa. Siempre se deben usar zapatos o chancletas para proteger los pies de pinchazos, golpes o quemaduras por superficies calientes.
- Inspección del zapato: Antes de ponerse los zapatos, se debe revisar el interior con la mano para asegurarse de que no haya piedras, costuras sueltas, plantillas arrugadas u objetos que puedan causar fricción o heridas.
- Zapatos adecuados: Deben ser amplios, cómodos, de materiales transpirables (como la piel suave) y sin costuras internas prominentes. Es recomendable comprarlos al final de la tarde, que es cuando los pies están más hinchados.
- Medias correctas: Usar siempre medias limpias y secas, preferiblemente de algodón (evitar materiales sintéticos). No deben tener costuras gruesas y el elástico no debe apretar la pantorrilla ni el tobillo para no entorpecer la circulación.
🆘 Señales de Alerta y Cuándo Acudir al Médico.
💬 Se debe instruir al paciente o a sus cuidadores a buscar atención médica inmediata si notan cualquiera de los siguientes signos en los pies:
- Cortes, ampollas o raspaduras que no comienzan a sanar después de 24 a 48 horas.
- Cambios en la temperatura local (un pie se siente mucho más caliente o frío que el otro).
- Enrojecimiento, hinchazón, dolor localizado o calor excesivo.
- Presencia de pus, secreciones o mal olor.
- Aparición de una coloración azulada, amoratada o negra en cualquier parte del pie o los dedos.
👉🏻 El control estricto de la glucemia, dejar de fumar y realizarse una evaluación neurológica y vascular de los pies al menos una vez al año por un profesional de la salud son los pilares fundamentales para reducir el riesgo de amputación hasta en un 85%.