06/09/2026
Como psicóloga mexicana radicada en Alemania, no puedo permanecer neutral ante los acontecimientos políticos que atentan contra la dignidad humana.
Si la ultraderecha gana las elecciones en un estado federado de Alemania, el riesgo es que se produzca un efecto dominó: que esa victoria normalice y fortalezca a la extrema derecha en otros estados y, progresivamente, a escala nacional.
Y eso implica el riesgo de que se vulneren los derechos de las minorías; de que se ejerza violencia estructural e institucional; de que se normalicen los discursos de odio; de que se impulsen deportaciones masivas —bajo el eufemismo de «remigración»; y de que se debiliten las instituciones y los principios democráticos.
No se trata simplemente de un cambio de gobierno. Se trata del riesgo de que determinadas personas dejen de sentirse protegidas por el Estado por razón de su origen, religión, orientación sexual o condición social, y de que el discurso de exclusión termine convirtiéndose en políticas concretas.
Y, sobre todo, existe un peligro que Alemania conoce demasiado bien: que se vuelva a repetir la historia.
Psicología y Coaching