14/10/2026
Aunque solamos desconectarnos de nuestras sensaciones para protegernos del impacto, existen senderos que nos devuelven a la verdad de quiénes somos.
Abrir espacio al dolor no es una idea poética; es el camino más honesto para volver a habitarnos.
Como recuerda la sabiduría budista: solo cuando nos atrevemos a tocar nuestro propio dolor, abrimos la puerta a la verdadera compasión.
El dolor no se esquiva: se acompaña.
🕊️ ¿Qué respuesta o emoción siente tu cuerpo que necesita un poco de espacio hoy? Te leo en los comentarios.