25/08/2026
Cuando Cecilia llegó a Cuenca desde Quito, comenzó a practicar yoga en Adhikara con Lorena.
Han pasado varios años desde entonces y, cuando Cecilia habla de su práctica, lo que más me llama la atención es que no habla solamente de lo que ha cambiado en el mat, sino de todo lo que ha ido cambiando fuera de él.
En su relación con su familia, con sus amigos, en el trabajo y, sobre todo, en la manera en que se relaciona consigo misma.
Con el tiempo, la práctica se ha convertido para ella en una forma de observar lo que sucede, de disfrutar más de su mundo interior y de atravesar los diferentes momentos de la vida con mayor ecuanimidad.
Y quizás esa es una de las cosas más bonitas del yoga: que poco a poco deja de ser algo que hacemos durante una hora y empieza a acompañarnos en la manera en que vivimos.
No se trata de que la vida deje de tener momentos difíciles, sino de ir encontrando otra manera de estar frente a ellos.
La historia de Cecilia es también una invitación a mirar la práctica de esta forma: como un camino que se construye con el tiempo y cuyos frutos muchas veces aparecen en lugares que no esperábamos.
Gracias, Cecilia, por compartir tu experiencia y por permitirnos conocer un poco de tu camino. 🤍
**Clases de yoga con Lorena**
Lunes y miércoles · 19:30
📍 Adhikara · Cuenca
Si estás buscando comenzar o retomar tu práctica, te esperamos.