08/06/2026
¿Alguna vez escuchaste la frase “todo exceso esconde una falta”? Aunque suena a refrán popular, resume a la perfección uno de los conceptos más profundos del psicoanálisis de Jacques Lacan.Vivimos en la cultura del “más es más”: más trabajo, más compras, más comida, más pantallas, más productividad. Sin embargo, detrás de ese desborde, muchas veces lo que hay es un intento desesperado por no mirar un vacío.Acá te explico tres claves para entenderlo:La falta es estructural: Para Lacan, los seres humanos estamos atravesados por una falta constitutiva.
Siempre sentimos que nos falta algo para estar
“completos”. Es una condición humana, no un error de fábrica.El objeto equivocado: Buscamos tapar esa falta simbólica con cosas reales (compras, comida, sustancias, relaciones tóxicas). El problema es que ningún objeto del mundo puede llenar un vacío que es emocional y existencial.El exceso como síntoma: Como ese vacío no se llena, el circuito se repite y se desborda. El exceso no aparece porque nos encante algo de forma desmedida, sino porque no sabemos qué hacer con lo que nos falta.El exceso es la anestesia que elegimos para no escuchar nuestro propio deseo.
El camino no es tapar el bache con más ruido, sino animarse a preguntar: ¿Qué es eso que tanto me falta y que intento silenciar con el exceso?
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vos, ¿en qué áreas de tu vida notás que el exceso intenta camuflar una falta? Te leo en los