10/01/2022
ESTATUS SANITARIO
El Estatus Sanitario es la condición en la cual se encuentra un país, respecto de una determinada enfermedad, que no es mas que la eficiencia del sistema sanitario nacional y de la vigilancia epidemiológica de las enfermedades, así como de la responsabilidad del sector productivo en el cumplimiento de los estándares sanitarios establecidos.
Los Requisitos Sanitaros son medidas que se establecen para la importación de animales vivos y derivados cárnicos, ya que son posibles portadores de agentes infecciosos, que pueden poner en riesgo la salud de los animales y de las personas.
Por comsiguiente, en 1994 la Organización Mundial de Sanidad Animal – OIE, desarrolló un procedimiento para reconocer oficialmente el estatus sanitario de un territorio, conforme a las disposiciones establecidas en el Código Sanitario para los Animales Terrestres y a las resoluciones adoptadas por la Asamblea Mundial de Delegados. Dicho procedimiento se aplica actualmente a seis enfermedades animales prioritarias: Fiebre Aftosa, Encefalopatía Espongiforme Bovina, Pleuroneumonía Contagiosa Bovina, Peste Equina, Peste Porcina Clásica y Peste de Pequeños Rumiantes.
El reconocimiento oficial del estatus sanitario de los países miembros es muy importante para el comercio internacional y constituye uno de los vínculos legales más importantes entre la OIE y la OMC (Organización Mundial de Comercio). El reconocimiento oficial del estatus sanitario ha llegado a ser así, un elemento indispensable para garantizar la seguridad del comercio internacional en el transcurso de los últimos veinte años.
Para garantizar el mantenimiento del estatus sanitario, los países miembros deben confirmar cada año que su situación sanitaria no ha cambiado, suministrando la información pertinente especificada en el Código Sanitario para los Animales Terrestres. Esta información incluye los estudios epidemiológicos que demuestran la ausencia de las enfermedades que han sido reconocidas oficialmente, así como las medidas sanitarias implementadas por el país para mitigar el riesgo de introducción de enfermedad.
Todos los productos pecuarios que quieran ser exportados deben cumplir con la normativa nacional y con los requisitos zoosanitarios exigidos por los países importadores, de acuerdo al grado de protección que requieren según su propio estatus sanitario y a las directrices de los organismos internacionales relacionados con la sanidad animal y la inocuidad de los alimentos.