El Instituto de Psicología surge en función de las problemáticas sociales actuales que la familia debe enfrentar, considerando al psicólogo como el profesional de cabecera en el acompañamiento a la familia hacia una higiene mental saludable. El Instituto de Psicología para la Familia y el Adolescente ha sido creado pensando en cómo la familia actual pueda acceder a una asistencia profesional adecu
ada, que le permita desarrollar habilidades a la madre, padre o cuidador, además de manejar aquellas situaciones difíciles que debe atravesar a lo largo de la vida familiar, en el momento en que esté ocurriendo, o lo que sería más apropiado, prepararse con anticipación para cuando ocurran. La circunstancia más común por la que atraviesan las familias, independientemente de si están o no ambos padres, es la adolescencia; tiempo en el cual los/as hijos/as dejan de ser niños, pero tampoco son adultos; haciéndose dificultosa no solo la comunicación, sino también la convivencia entre sus miembros, debido a los nuevos requerimientos del adolescente en la familia y a las nuevas habilidades que deberían desarrollar los padres y/o cuidadores para una relación familiar placentera. Sin embargo, considerando la realidad de nuestra familia ecuatoriana, es adecuado mencionar la cohabitación de tres o más generaciones (hijos, padres y abuelos), cada una de ellas con sus propias necesidades y exigencias; situación en que se precisa de incrementar el bagaje de destrezas de cada uno de los miembros de la familia, pero especialmente, del adulto que está en medio de sus hijos y sus padres o suegros, con el fin de hacer de las relaciones familiares algo agradable. Este tipo de situaciones familiares atiende el Instituto de Psicología permitiendo desarrollar en los padres, adolescentes y/o adultos mayores, habilidades y destrezas que enriquezcan el día a día de la interacción familiar.