08/08/2026
Hay dolores que no deben esperar:
• Dolor, presión u opresión en el pecho —o en espalda, cuello, mandíbula, brazos o abdomen superior— especialmente con falta de aire, sudoración, náusea, debilidad o desmayo.
• Dolor de cabeza súbito que alcanza su máxima intensidad en menos de un minuto; o acompañado de confusión, pérdida de conciencia, fiebre y rigidez de cuello, debilidad, alteración del habla, pérdida visual o dificultad para caminar.
• Dolor abdominal o pélvico intenso y súbito con desmayo, debilidad marcada, sangrado, abdomen rígido o posibilidad de embarazo. El dolor súbito, dolor en el hombro, mareo o desmayo durante un embarazo pueden acompañar una gestación ectópica complicada.
• Dolor en la espalda con nueva debilidad en las piernas, pérdida de sensibilidad en la zona ge***al o perineal, dificultad para orinar, retención o pérdida reciente del control de esfínteres.
• Dolor súbito en una extremidad que se vuelve fría, pálida, débil, adormecida o sin pulso; y dolor testicular o escrotal agudo.
¿Cuándo una migraña debe manejarse en emergencia?
• Es el primer dolor súbito tipo “trueno”.
• Es radicalmente diferente de las crisis anteriores.
• Aparecen síntomas neurológicos nuevos, diferentes o mucho más prolongados que el aura habitual.
• Se acompaña de fiebre, rigidez de cuello, confusión o pérdida de conciencia.
• Ocurre durante el embarazo o posparto con síntomas intensos, alteraciones visuales o cambios neurológicos.
¿Y una exacerbación de un dolor conocido?
Si el dolor habitual se ha vuelto incontrolable, no responde al plan de rescate o impide hidratarse y tomar la medicación, puede requerir atención urgente, aunque no siempre corresponda a la máxima prioridad del triaje.
Después de atender o descartar lo urgente, el dolor persistente necesita tiempo para comprender su historia, revisar tratamientos y construir un plan.
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