25/05/2026
CASO CLÍNICO 🤓
Paciente de 40 años sin antecedentes médicos de importancia ni alergias medicamentosas conocidas acude por presentar múltiples lesiones dérmicas eritemato-violáceas de 2 a 5 cm de diámetro localizadas en tórax, abdomen y extremidades que se acompañaban de prurito moderado. Se trataba del segundo episodio sufrido en los últimos dos meses, habiéndose resuelto el previo con antibióticos tópicos y curaciones diarias. El paciente en los dos episodios refirió la toma de un AINE (Etoricoxib) por dolor de muela. Ante la sospecha de EXANTEMA FIJO MEDICAMENTOSO se aconsejó la suspensión fármaco y se inició un ciclo corto de corticoides sistémicos y tópicos.
El EXANTEMA FIJO MEDICAMENTOSO es una erupción cutánea caracterizada por una o varias lesiones eritemato-violáceas bien delimitadas que pueden evolucionar a ampollas; se inician poco tiempo después de la ingesta del agente causal y típicamente recidivan en la misma localización al reintroducir el agente responsable. Los fármacos que se asocian con más frecuencia son sulfamidas (trimetroprimsulfametoxazol), AINES, tetraciclinas, metronidazol y carbamazepina.
Puede afectar a cualquier área cutánea o mucosa. Las localizaciones más frecuentes son las extremidades, áreas genitales y perianal, y la cara, sobre todo mucosa labial. Las lesiones cutáneas no suelen asociarse a síntomas sistémicos. Tras la desaparición de las lesiones, persiste una hiperpigmentación residual en el lugar donde estuvieron las lesiones iniciales, que pueden durar varias semanas o meses.