Byron Herrera Nutricionista

Byron Herrera Nutricionista Consultorio Nutricional

Nutricionista - PUCE🇪🇨
Máster en Nutrición Infantil - UEES🇪🇨
Doctorado en Obesidad y Metabolismo - UNINI🇲🇽
Atendemos:
- Nutrición en enfermedades metabólicas (Diabetes-Hipertensión- Hipotiroidismo)
- Nutrición Infantil
(Obesidad - Desnutrición)

¿Tu hij@ no quiere comer o es muy selectivo con los alimentos? 🍎🥦No esperes a que esto afecte su crecimiento. Con el aco...
07/08/2026

¿Tu hij@ no quiere comer o es muy selectivo con los alimentos? 🍎🥦

No esperes a que esto afecte su crecimiento. Con el acompañamiento adecuado, es posible mejorar sus hábitos alimenticios de forma saludable y sin frustraciones.

👨‍⚕️ Dr. Byron Herrera, especialista en nutrición infantil, te ayudará a encontrar la mejor solución para tu peque.

📍Atención en Latacunga
📲 Agenda tu cita hoy y empieza a construir una alimentación saludable para tu hijo.

30/07/2026
📰
27/07/2026

📰

Opinion
“¿Es saludable cenar tarde? Lo que sabemos sobre horarios y metabolismo“por Byron Herrera 👉 Durante mucho tiempo se ha pensado que para mantener un peso saludable únicamente importa qué comemos y cuántas calorías consumimos. Sin embargo, las investigaciones actuales muestran que el horario de las comidas también puede influir en la forma en que el organismo utiliza la energía. Esta área de estudio se conoce como crononutrición y analiza la relación entre la alimentación, el metabolismo y el reloj biológico. Nuestro cuerpo funciona mediante ritmos circadianos que regulan el sueño, el hambre, la temperatura, la liberación de hormonas y el manejo de la glucosa. Durante el día, especialmente en las primeras horas de actividad, el organismo suele responder mejor a la insulina y utilizar con mayor eficiencia los nutrientes. Por la noche comienza a prepararse para el descanso, disminuye progresivamente la tolerancia a la glucosa y pueden producirse cambios en la digestión y en la utilización de las grasas. Por esta razón, consumir una comida abundante muy tarde podría generar una respuesta metabólica diferente a la de esa misma comida ingerida varias horas antes.
Pero ¿qué significa realmente cenar tarde? No existe una hora universal que funcione para todas las personas. Cenar a las ocho de la noche puede ser adecuado para alguien que duerme a las once, pero podría considerarse tarde para una persona que se acuesta a las nueve. Más que mirar únicamente el reloj, es importante considerar la cercanía entre la cena y el momento de dormir. Como orientación general, se recomienda terminar la cena entre dos y tres horas antes de acostarse. Esto permite completar una parte importante de la digestión y reduce la posibilidad de presentar pesadez, distensión abdominal o reflujo durante la noche.
La evidencia disponible relaciona el consumo tardío de una gran proporción de las calorías diarias con una peor tolerancia a la glucosa y ciertas alteraciones metabólicas, especialmente en personas con obesidad, prediabetes o diabetes. Algunos estudios experimentales también han observado que una cena tardía puede producir niveles más altos de glucosa después de comer y una menor oxidación de grasas durante la noche. Sin embargo, esto no significa que cualquier alimento consumido después de determinada hora se transforme automáticamente en grasa. El peso corporal continúa dependiendo en gran medida del balance energético, la calidad de la alimentación, las porciones, la actividad física, el descanso y otros factores. Una cena tardía ocasional no provoca obesidad por sí sola; el problema aparece cuando se convierte en parte de un patrón caracterizado por comidas abundantes, alimentos ultraprocesados, bebidas azucaradas, alcohol y poca actividad física.
También debemos considerar que muchas personas llegan a la noche con demasiada hambre porque han desayunado poco, han omitido el almuerzo o han pasado muchas horas sin comer. Esto puede ocasionar pérdida de control sobre las porciones y preferencia por alimentos rápidos, grasosos o azucarados. En estos casos, el verdadero problema no es solamente la hora, sino la distribución inadecuada de la alimentación durante el día. Organizar comidas regulares y consumir suficiente proteína, fibra y agua puede ayudar a reducir el hambre excesiva nocturna.
Una cena saludable debe ser ligera, pero nutricionalmente completa. Puede incluir una porción de proteína, como pollo, pescado, huevo, queso fresco, yogur natural, legumbres o tofu; verduras cocidas o crudas según la tolerancia; y una porción moderada de carbohidratos, como arroz, papa, camote, yuca, choclo, quinua o pan integral. Conviene evitar las frituras, embutidos, salsas grasosas, postres, gaseosas, alcohol y porciones muy grandes antes de dormir. Tampoco es necesario eliminar completamente los carbohidratos de la cena, pues la cantidad total, la calidad del alimento y las necesidades individuales son más importantes que una prohibición general.
Para quienes trabajan hasta tarde o cumplen turnos nocturnos, la solución no es dejar de comer. Se puede realizar una comida principal más temprano y reservar para después una preparación pequeña y fácil de digerir. Algunas opciones son yogur natural con fruta, un sándwich pequeño de pollo, leche con avena o huevo acompañado de vegetales. En personas con diabetes, tratamiento con insulina, embarazo, enfermedad gastrointestinal o necesidades deportivas, los horarios deben ajustarse individualmente.
En conclusión, cenar tarde no es perjudicial de forma automática, pero hacerlo habitualmente, en grandes cantidades y muy cerca de la hora de dormir puede afectar la glucosa, la digestión y el control del peso. Lo más recomendable es mantener horarios relativamente constantes, distribuir mejor los alimentos durante el día y finalizar la cena unas dos o tres horas antes de acostarse. No se trata de vivir pendientes del reloj, sino de lograr que la cantidad, la calidad y el momento de nuestras comidas trabajen juntos a favor de la salud.

13/07/2026

Opinion
“¿Cuánto peso es saludable perder?
La importancia de bajar de peso de forma segura“por Byron Herrera👉 En una sociedad donde abundan las dietas milagro y las promesas de perder muchos kilos en pocos días, es fácil pensar que mientras más rápido se baje de peso, mejores serán los resultados. Sin embargo, la evidencia científica demuestra todo lo contrario: una pérdida de peso saludable es aquella que se logra de forma gradual, sostenible y acompañada de cambios permanentes en el estilo de vida.
Los especialistas recomiendan que una persona con sobrepeso u obesidad pierda entre el 0,5 % y el 1 % de su peso corporal por semana. Esto equivale aproximadamente a 0,5 a 1 kilogramo semanal, aunque la cifra puede variar según el peso inicial. Por ejemplo, una persona que pesa 100 kg podría perder entre 0,5 y 1 kg por semana de manera segura, mientras que alguien de 70 kg podría esperar una reducción cercana a 350 a 700 gramos semanales.
Este ritmo puede parecer lento para quienes buscan resultados inmediatos, pero ofrece importantes beneficios para la salud y aumenta significativamente las probabilidades de mantener el peso perdido a largo plazo.
¿Por qué no es recomendable perder peso demasiado rápido? Cuando el organismo enfrenta una restricción extrema de calorías, no solo utiliza las reservas de grasa como fuente de energía, sino también la masa muscular. La pérdida de músculo disminuye el metabolismo, es decir, el cuerpo comienza a gastar menos calorías en reposo. Como consecuencia, resulta más difícil seguir bajando de peso y mucho más fácil recuperarlo una vez que se abandonan las dietas restrictivas.
Además, las pérdidas rápidas de peso pueden favorecer la aparición de problemas como fatiga, mareos, deficiencias de vitaminas y minerales, caída del cabello, estreñimiento e incluso la formación de cálculos en la vesícula biliar. Muchas personas experimentan el conocido “efecto rebote”, recuperando el peso perdido e incluso aumentando algunos kilos adicionales.
Otro aspecto importante es comprender que la balanza no siempre refleja la realidad del proceso. Durante las primeras semanas de un cambio de alimentación puede observarse una reducción rápida debido principalmente a la pérdida de líquidos y glucógeno, especialmente cuando se disminuye el consumo de carbohidratos. Posteriormente, el descenso suele hacerse más lento porque el organismo empieza a perder grasa corporal, que es precisamente el objetivo del tratamiento nutricional.
Por esta razón, el éxito de un programa de pérdida de peso no debe medirse únicamente por los kilos perdidos. También es importante evaluar otros indicadores como la disminución del perímetro de cintura, la reducción del porcentaje de grasa corporal, el mantenimiento o aumento de la masa muscular y la mejoría de parámetros clínicos como la presión arterial, la glucosa y el colesterol.
Incluso una pérdida relativamente pequeña puede generar grandes beneficios. Diversos estudios han demostrado que reducir entre el 5 % y el 10 % del peso corporal inicial mejora considerablemente el control de enfermedades como la diabetes tipo 2, la hipertensión arterial, el hígado graso y la apnea del sueño. Asimismo, disminuye el riesgo cardiovascular y mejora la movilidad, la calidad del sueño y el bienestar emocional.
Por ejemplo, una persona que pesa 90 kg no necesita llegar inmediatamente a su peso ideal para obtener beneficios. Con perder entre 4,5 y 9 kg ya puede experimentar cambios positivos en su salud y calidad de vida.
La clave para lograr una pérdida de peso saludable no está en dejar de comer ni en eliminar grupos completos de alimentos. El tratamiento debe basarse en una alimentación equilibrada, adecuada a las necesidades de cada persona, acompañada de actividad física regular, hidratación suficiente, descanso adecuado y seguimiento por un profesional de la nutrición cuando sea necesario.
Es normal que durante el proceso existan semanas en las que el peso se mantenga estable o disminuya más lentamente. Esto no significa que el esfuerzo haya sido en vano. La pérdida de peso es un proceso biológico complejo que requiere paciencia, constancia y hábitos sostenibles.
En definitiva, el objetivo no debe ser bajar muchos kilos en poco tiempo, sino construir un estilo de vida que permita mantener un peso saludable durante muchos años. Recordemos que la mejor dieta no es la que produce resultados más rápidos, sino aquella que podemos mantener de forma segura y disfrutar como parte de nuestra vida cotidiana.

🎉🎂 ¡Hoy celebramos a una persona que transforma vidas a través de la salud y los buenos hábitos!Feliz cumpleaños, Byron ...
30/06/2026

🎉🎂 ¡Hoy celebramos a una persona que transforma vidas a través de la salud y los buenos hábitos!

Feliz cumpleaños, Byron Herrera. 🥳✨ Que este nuevo año llegue con más éxitos, bienestar, sueños cumplidos y momentos inolvidables.

Gracias por tu dedicación, compromiso y pasión por ayudar a tantas personas a alcanzar su mejor versión. 💚

¿Buscas bajar de peso sin poner en riesgo tu salud? 🥗✨Pierde hasta 4 kilos en 4 semanas con un plan nutricional personal...
26/06/2026

¿Buscas bajar de peso sin poner en riesgo tu salud? 🥗✨

Pierde hasta 4 kilos en 4 semanas con un plan nutricional personalizado, adaptado a tu estilo de vida y con acompañamiento profesional en cada etapa.

✅ Sin dietas extremas
✅ Hábitos sostenibles
✅ Seguimiento personalizado

📍 Atención en Latacunga – Clínica Latacunga
📲 Agenda tu consulta.

Dirección

Sanchez De Orellana Y Marquez De Maenza (Clinica Latancunga)
Latacunga

Horario de Apertura

Lunes 16:30 - 20:00
Martes 16:30 - 20:00
Miércoles 16:30 - 20:00
Jueves 16:30 - 20:00
Viernes 16:30 - 20:00
Sábado 09:00 - 12:00

Teléfono

+593995887155

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Byron Herrera Nutricionista publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Contacto La Empresa

Enviar un mensaje a Byron Herrera Nutricionista:

Atajos

Compartir

Categoría