23/07/2026
El auge del sector wellness ha mercantilizado la salud, transformándola en un producto de consumo ligado a estándares estéticos irreales y productividad extrema, lo que impacta negativamente en nuestra salud mental.
Esta obsesión por la perfección, respaldada por la evidencia científica, está fuertemente vinculada con niveles elevados de ansiedad, insatisfacción corporal y trastornos de la conducta alimentaria.
La verdadera salud no se compra a través de productos, sino que se construye mediante la integración de hábitos sostenibles y un autocuidado consciente que priorice la funcionalidad sobre la perfección.