27/05/2026
No siempre fui la odontopediatra que soy hoy…
Al inicio, como muchos profesionales, me enfoqué en lo técnico, en hacer bien cada tratamiento.
Pero con el tiempo entendí algo mucho más importante:
los niños no necesitan solo un buen tratamiento… necesitan sentirse seguros, tranquilos y acompañados.
Eso me llevó a buscar más, a formarme, a actualizarme constantemente, no solo en odontología, sino en cómo atender mejor a cada niño y a cada familia.
No fue un solo curso, fueron muchos aprendizajes que transformaron completamente mi forma de trabajar.
Hoy mi enfoque es diferente:
prevenir, educar y crear experiencias positivas desde el inicio 🦷✨
Porque la relación de un niño con el odontólogo puede marcarlo para toda la vida.