24/02/2019
Prebióticos y Probióticos: Microrganismos aliados de nuestra salud.
Tanto los prebióticos como los probióticos son parte de la microbiota intestinal o comunidad de microorganismos que vive en la superficie del tracto gastrointestinal.
Lo microbiota intestinal contiene cien billones de microorganismos, con más de tres millones de genes, esto es ciento cincuenta veces mas que el genoma humano. Tiene un peso de hasta dos kilogramos y es como la huella digital, única para cada individuo.
Las funciones que cumplen los microorganismos en nuestro cuerpo son amplias y complejas; intervienen principalmente en la digestión y en el sistema inmunológico.
Prebióticos:
Estos microorganismos permiten el crecimiento y la actividad de las bacterias buenas. Se encuentran en alimentos de origen vegetal como cebollas, ajo, espárragos, alcachofas, tomates, col, pepino, aceitunas, soya. También los encontramos en frutas especialmente bananas, ciruelas, manzanas, almendras y otros frutos secos.
Probióticos:
Son los encargados de mantener el equilibrio, la integridad y diversidad del microbiota intestinal; estos microorganismos se producen gracias a las bacterias utilizadas tradicionalmente en la fermentación de alimentos como por ejemplo el yogurt, entre las más conocidas están los lactobacillus y bifidobacterium. Con tan importante rol, son muchos los beneficios que estas bacterias ofrecen para que nuestro organismo mantenga un buen estado de salud.
Beneficios asociados del consumo de probióticos
✓ Control del síndrome del intestino irritable
✓ Control de la inflamación intestinal y estreñimiento
✓ Actividad inmuno moduladora
✓ Mejoras en la inmunidad natural
✓ Mejora la tolerancia de productos con lactosa
✓ Control de diarrea por antibióticos o por virus entéricos
✓ Prevención o mejoras de alergias y enfermedades atópicas en niños
✓ Actividad antitumoral, por tanto, disminuye riesgo de cáncer de colon y otros
✓ Inhibición del Helicobacter Pylori, Salmonella, Clostridium, Cándida (infecciones bacterianas urogenitales)
✓ Inocuidad o ausencia de efectos nocivos para la salud
Con todas las bondades descritas debemos incluir en nuestra alimentación diarias los prebióticos en sopas, guisos, ensaladas, etc.
Así también los probióticos a través del yogurt ideal al desayuno para las personas que adolecen de intolerancia a la leche (lactosa); además para las loncheras y colaciones de chicos y grandes