01/01/2024
¿CÓMO SABER CUAL ES LA DIETA PERFECTA PARA MÍ?
Creo que una buena forma de comenzar este año es aprendiendo a poder mejorar nuestra salud gracias a nuestros buenos hábitos, sin depender tanto de los medicamentos o las ayudas externas. Decían los chinos antiguos: Si quieres algo bien hecho, hazlo tú mismo. Nadie puede cuidar mejor de nuestra salud que nosotros mismos. Veremos.
Muchas personas que nos visitan para recibir nuestros tratamientos llegan con serios problemas digestivos, los cuales generan una gran variedad de malestares que pueden ir desde problemas para lograr un descanso profundo, molestias intestinales, multitud de dolores y malestares generales, ansiedad o depresión, cansancio crónico, etc.
Lo más triste es que prácticamente la totalidad de estas personas están convencidos de que se alimentan correctamente, pues han buscado información sobre la alimentación apropiada o incluso han buscado asesoría de algún especialista en nutrición, por lo tanto, están seguros de estar haciendo lo correcto en cuanto a lo que comen y cuándo lo comen.
Después de tantos años de experiencia en el campo de la salud, usamos una regla, como un algoritmo que nos permite, de forma muy sencilla, saber si alguien está haciendo las cosas bien, y aunque es algo casi infantil de tan simple, es algo infalible. Si alguien se siente mal, algo dentro de sus hábitos, está mal, de otra manera se sentiría completamente bien. La salud no sólo significa para nosotros no estar enfermo, sino sentirse plenamente bien en todos los aspectos, además, nuestro organismo tiene múltiples mecanismos para tratar de mantener nuestro sistema trabajando bien, si a pesar de ellos, llegamos a sentirnos mal, significa que hemos logrado romper el equilibrio de nuestro sistema.
Les pongo un ejemplo, alguien nos llega con gastritis, al analizar sus hábitos alimenticios, notamos que la persona ingiere pan y yogur en la noche como merienda, poco antes de acostarse a dormir. Ese es un hábito que en muchos casos afecta la salud digestiva de la persona, pues está comiendo a última hora del día alimentos de lenta digestión los cuáles causan un gran desbalance en el trabajo de su estómago, cuando le aconsejamos cambiar ésta costumbre y lo hace, irremediablemente mejora, incluso sin ningún medicamento.
Vamos a la dieta. Si los alimentos que usted consume, le son fáciles de digerir y son los que necesita, su salud se robustecerá cada día, pues su sistema digestivo garantiza un aporte de energías suficiente para su organismo, se sentirá fuerte y emocionalmente bien. Ahora viene la pregunta obligada, ¿Y cómo sé cuáles son los alimentos que mi cuerpo digiere bien y yo necesito para estar sano?
Esa pregunta es difícil de responder, lo reconozco, pero la única persona que tiene la capacidad para responderla bien, es sólo usted mismo. Nadie aparte de usted, por buen médico o nutricionista que sea, va a poder dar una respuesta acertada, pues el único que puede conocer su organismo a la perfección, es usted.
El método puede que le parezca trabajoso, pero le garantizo que el resultado vale la pena por mucho, pues cada día que avance en éste camino, sentirá que está fortaleciendo su salud, cada día se sentiré mejor, con más energía física y mental para afrontar los problemas de la vida y ayudar a sus seres queridos.
Muchos siempre nos preguntan ¿qué debo comer en el desayuno? Siempre respondemos, no sé, sólo tú puedes saber eso…
Lo único que debe hacer, es prestar atención a cómo reacciona su organismo a cada cosa que come. Le explico, en nuestra vida cotidiana vivimos concentrados en muchas cosas fuera de nosotros, el trabajo, la familia, nuestra economía y muchas cosas más, pero prestamos muy poca atención a los asuntos internos como éste que necesitan hacer para encontrar su dieta perfecta personal. El método es prestar atención a cada cosa que comemos y qué efecto tiene sobre nuestro estado general. Tenemos clientes que nos dicen que adoran comer mango, pero a la vez nos dicen que cada vez que lo comen se sienten muy mal, o sea, les gusta el mango, su sabor, etc, pero no se dan cuenta que a su cuerpo no les conviene el mango, al menos en éste momento y muchas veces lo siguen comiendo, pues simplemente, les gusta mucho. De ésta manera estamos garantizando que no vamos a tener una digestión sana y por lo tanto no podremos sentirnos tan bien como queremos y necesitamos. Con el tiempo, si seguimos haciendo tan poco caso a los mensajes de nuestro organismo, podremos incluso enfermar de gastritis o intestino irritable, pues insistimos en comer algo que nuestro organismo rechaza. Nuestro cuerpo habla, sólo debemos ponerle atención.
Éste método tan sencillo forma parte de la medicina humana desde hace miles de años y creo que su valor es hoy día tan importante o más que nunca antes, pues en nuestra sociedad moderna estamos sufriendo tremendas enfermedades causadas por sedentarismo y mala alimentación. En el Primer Canon del Emperador Amarillo, libro imprescindible en el estudio de la medicina china, este método se repite innumerables veces como el Método para alimentar la vida.
Resumiendo, la única dieta que verdaderamente nos va a ayudar a ser cada día más sanos y fuertes va a ser la dieta que conformemos nosotros comiendo solamente lo que nos hace sentirnos bien y no nos provoca síntomas desagradables que implican que nuestro organismo no está apto para asimilar ciertos alimentos o no los necesita, al menos en ese momento. Tenemos amigos que han comenzado a sentir que se llenan de gases después del desayuno, al preguntarles qué comen en esa comida y nos dicen que cada día queso y otras cosas, les decimos que paren de comer queso por un tiempo y enseguida se mejoran, luego, pasado un tiempo, pueden volver a probar el queso a ver qué tal les cae.
Así sucesivamente, cuando sientan que luego de cierta comida sientan síntomas desagradables, deben tratar de identificar qué alimento se los provoca y deben evitar comer eso por un tiempo. En mi caso particular, me gusta mucho el aguacate, lo comía cada día en desayuno y almuerzo, hace un tiempo comencé a experimentar muchos gases después de almuerzo, dejé el aguacate y los gases desaparecieron de inmediato, así me liberé de la molestia de los gases y de una me evité dañar mi sistema digestivo haciendo caso a su mensaje de que debía de dejar el aguacate por un tiempo, bien sencillo.
Hace más de 2500 años nos decía Hipócrates de Cos, padre de la medicina y hombre sabio que vivió una larga vida gracias a sus hábitos: “Haz que tus alimentos sean tu medicina”
Actualmente vivimos una época donde todos los influencers dedicados a la salud parecen saber todo lo que es bueno y malo para todos, pero muchos de sus seguidores, y ellos mismos muchas veces no gozan de buena salud. La razón es bien sencilla, nada es bueno o malo para todos, pues todos somos diferentes y aunque existan muy buenos médicos y avanzadas tecnologías para detectar nuestros problemas, los únicos que podemos saber lo que nos es bueno, somos nosotros mismos observando con un poco de cuidado cómo nuestro cuerpo reacciona a lo que comemos.
Tuvimos el caso de una amiga que nos comentó que su hija pequeña estaba presentando mal olor debajo de los brazos y que ningún desodorante le estaba funcionando. Le aconsejamos hacer ciertos cambios en su dieta y el problema desapareció al poco tiempo. De nuevo, el cuerpo estaba dando un mensaje de que algo no le estaba haciendo bien.
Comprendo que es un método mucho más trabajoso que preguntarle a un nutricionista o a un influencers experto en todo, pero de nuevo, les garantizo que esto les funcionará al 100%, como nos ha funcionado a nosotros y a todos nuestros clientes.
Como reza estos viejos adagios chinos: “La salud es algo que se construye día a día” y “El estómago es la fábrica de nuestra salud”.
¡Un magnífico 2024 lleno de salud y prosperidad!