29/06/2026
La mayoría de nosotros aprendimos desde muy pequeños que pertenecer era más importante que ser auténticos.
Si expresar una emoción, decir “no”, mostrar enojo o simplemente ser quienes éramos ponía en riesgo el amor o la aprobación de nuestros cuidadores, nuestro sistema nervioso hizo lo más inteligente que podía hacer: eligió preservar el vínculo.
Aprendimos a adaptarnos.
A complacer.
A desconectarnos de nuestras necesidades.
A dejar de escucharnos.
Y aunque hoy ya no somos esos niños, muchas veces seguimos viviendo desde ese mismo patrón: sosteniendo relaciones que nos drenan, cruzando nuestros propios límites o sintiendo culpa cuando elegimos lo que realmente queremos.
Como explica Gabor Maté, el costo de traicionarnos a nosotros mismos no es solo emocional. Esa desconexión puede convertirse en estrés crónico, ansiedad, enfermedad o adicciones. Porque cuando dejamos de ser auténticos, también dejamos de escuchar la sabiduría de nuestro propio cuerpo.
La buena noticia es que tu esencia nunca desapareció. Solo quedó protegida debajo de capas de adaptación.
El camino de regreso no consiste en “arreglarte”, sino en crear la suficiente seguridad para que tu cuerpo pueda soltar esas defensas y recordar quién eras antes de tener que sobrevivir.
Eso es parte de lo que exploramos en TRE® (Tension & Trauma Releasing Exercises): una práctica que ayuda al sistema nervioso a liberar tensión profunda y recuperar una sensación de seguridad, presencia y conexión con uno mismo.
✨ Si sentís que es momento de dejar de sobrevivir y empezar a habitarte con más autenticidad, te invito a mi próxima formación de TRE.
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