27/08/2026
La mitad de tus pacientes con depresión no responde a la primera línea. Un tercio tampoco a la segunda.
No es que falten fármacos. Es que a cada cambio de línea el rendimiento cae y los efectos secundarios suben. Ahí es donde la neuromodulación no invasiva deja de ser una promesa y empieza a ser una herramienta.
No sustituye a nada: actúa por una vía distinta. EMT y tDCS ya tienen grado A en depresión mayor y evidencia sólida en TOC, TEPT, esquizofrenia y adicciones. Con un perfil de seguridad que sorprende a quien no ha trabajado con ellas.
Pero la técnica no es el tratamiento. El resultado depende del protocolo, del método y del equipo que lo aplica. Por eso lo primero no es comprar el equipo: es formar a quien lo va a usar.