20/10/2026
💬 ¿Cuántas veces hemos dicho «¡Muy bien, pero…!» sin darnos cuenta?
Queremos felicitar a nuestros hijos, pero en ocasiones añadimos un comentario que termina restando importancia a su esfuerzo.
Ese pequeño «pero» puede hacer que el niño se quede con el reproche en lugar de disfrutar de lo que ha conseguido.
La forma en la que hablamos a los más pequeños importa. Nuestras palabras influyen en cómo se valoran, en su confianza y en la manera en la que aprenden a hablarse a sí mismos.
No se trata de dejar de corregir, sino de aprender a reconocer sus logros sin quitarles valor.
💙 Un elogio sincero no necesita un «pero» detrás.