24/07/2026
Durante el verano solemos preocuparnos por hidratar el pelo. Y tiene todo el sentido.
Pero hay un paso previo del que se habla mucho menos: preparar la fibra capilar para recibir ese tratamiento.
Cuando el cabello acumula restos de sal, cloro, sudor o productos de acabado, una limpieza más profunda puede ser una buena forma de empezar de nuevo.
En esos momentos me gusta recurrir a una mascarilla de ghassoul.
Esta arcilla ayuda a limpiar el pelo y el cuero cabelludo de una forma muy respetuosa, dejando la fibra preparada para el siguiente paso de la rutina.
Después, aplico la Mascarilla Proteica y la dejo actuar unos 30 minutos.
Es una combinación que me gusta especialmente en verano, cuando el cabello suele necesitar un extra de cuidados tras la playa, la piscina o una mayor exposición al sol.
No hace falta hacerlo todas las semanas ni convertirlo en una rutina complicada. A veces, un tratamiento completo al mes es suficiente para notar la diferencia.