15/07/2026
Desde que empecé esta aventura 💫 de ser terapeuta y dedicarme a acompañar a otros en la conexión con su ser, sin darme cuenta me fui inclinando hacia el hacer, el hacer, el hacer.
9 años de experiencias, de conocer a personas de diferentes creencias, religiones, lugares, costumbres, que te van acompañando en tus despertares y experiencias de vida...
En esta búsqueda incansable de lo que te gusta y de lo que no, se te va olvidando el disfrutar y entras en el disfraz de "yo tengo que hacer esto porque si no...".
"Yo tengo que hacer lo otro."
"Todo depende de mí para tener éxito..."
"Es que no puedo permitirme salir y distraerme."
Estos dos últimos años han sido muy significativos en mi vida, un reajuste a gran escala en mi identidad, para conocerme y explorar en muchos puntos que no conocía.
Aquí, en este periodo, todas las alarmas se disparan y el estrés a full.
Entre polaridades masculina y femenina, inclinándome más por una que por otra, me doy cuenta de que el disfrute, el placer y el trabajo en mi vida no ocupan el mismo espacio, y que encontrar el equilibrio entre ellos es la parte más sana que puedes habitar en ti.
Agotada de repensar, de repetir patrones una y otra vez, siento y nace en mí la necesidad de parar, de conectar con mi feminidad, de reencontrarme con el placer, con el parar, con el permitirme dejar de llevar el timón y que esa fuerza que está en mi interior actúe por mí.
Con miedo a sacarla, a reconocerla, a pedirle ayuda... hoy puedo decir que descanso en ella.
En esta fuerza no hay sacrificio, no hay sufrimiento, no hay sobreesfuerzo.
Al contrario: hay descanso, hay confianza, hay fe, y esas señales que te van abriendo el camino.
No hay que saberlo todo, no hay que controlarlo todo, ( esto me ha costado aprenderlo e integrarlo en mi ser).
Se trata más bien de dejarlo ir, de soltarlo, y en ese soltar, agarrarte a él y confiar que está a tu lado.
Cuando disfrutas, cuando paras, cuando te das el permiso de que él se encargue de todo, ahí es donde se va orquestando y ordenando tu camino.
Descansar, parar, respirar, meditar: hábitos que nutren tu SER. 🤍