30/04/2014
La importancia del entrenamiento de fuerza en maratón
El domingo pasado tuvo lugar la Maratón de Madrid (España) donde miles de corredores se enfrentaron a unos duros 42 k 195 m. Solo unos pocos cientos de atletas se enfrentaron a la competición bien preparados, unos miles más con un entrenamiento suficiente, y bastantes con la esperanza de “sobrevivir” a la distancia en un entorno más de aventura que de actividad atlética. En cualquier caso, mi enhorabuena y mi reconocimiento a todos ellos por su entusiasmo y esfuerzo. Lo que seguro fue un denominador común ayer entre la mayoría de los corredores, excluyendo esos pocos cientos bien preparados, fue una mezcla de sensaciones de agotamiento, dolor, contractura….fracaso muscular en definitiva, especialmente de sus cuádriceps, a partir del kilómetro 25-28 aproximadamente. Y es que, esa gran mayoría seguro que valoraría como bajo-moderado el esfuerzo cardiopulmonar, pero a la vez como muy duro-extremadamente duro el esfuerzo muscular. Y este panorama se repite en todos los maratones que se celebran por todo el mundo. A pesar de ello, la mayoría de los corredores siguen empeñados en acumular kilómetros, hacer series, e incluso entrenar en ayunas, pero pocos, muy pocos dedican tiempo suficiente al entrenamiento específico de fuerza, especialmente de los músculos de las extremidades inferiores. Lo que está claro es que la única manera de soportar los más de 28000 impactos contra el suelo y la correspondiente contracción excéntrica de los extensores de la rodilla (cuádriceps), es entrenar fuerza, y específicamente fuerza excéntrica. Muchos de los que lean este post mañana, habrán sentido el domingo esa impotencia muscular para mantener el ritmo de carrera entre los kilómetros 27-35, y la mayoría de ellos todavía padecerán aún 24-48 h más de dolor muscular tardío (agujetas). A todos ellos les animo a introducir en su esquema de entrenamiento al menos 1 día de entrenamiento de fuerza excéntrica. Estoy absolutamente convencido de que cualquier aficionado podría correr con “cierta comodidad” la distancia de 42 k 195 m, entrenando carrera 2 días por semana, y 2 más de fuerza específica