05/06/2026
LA REFLEXOLOGÍA
Las primeras experiencias con la reflexología no fueron, sin duda, fruto del estudio y la investigación, sino del instinto y la espontaneidad.
La historia de esta técnica está intrínsecamente ligada a la de la humanidad: pensemos en una madre acariciando los pies de su recién nacido, y cómo el niño insiste en jugar con ellos y chuparse los dedos gordos, recordando el placer de presionar las plantas de sus pies contra la pared del útero materno antes del nacimiento. Los especialistas en reflexología llevan milenios trabajando en este campo. El pie es el órgano de información de todo el cuerpo, ya que transmite señales (baroreceptores cutáneos y propioceptores musculares y articulares) a las partes superiores del cuerpo a través del sistema nervioso.
El pie es un complejo anatómico maravilloso, extremadamente sensible, elástico en sus movimientos, poderoso en su armonía, capaz de soportar todo el peso de nuestro cuerpo y de adaptarse a cualquier terreno, tanto plano como irregular.
Al pie se le llama el «corazón periférico» porque, al caminar, los vasos sanguíneos se estimulan rítmicamente, favoreciendo una mejor circulación.