26/08/2026
Hace unos cuatro años, una amiga me habló de un ginecólogo mexicano y me dijo algo así como: “Tienes que conocerle. Es excepcional y las pacientes salen enamoradas de él”.
Y claro… había que conocerle.
La primera entrevista fue bastante formal. Pero quisimos volver a verle justo el día de la comida de Navidad de Bmum y lo que iba a ser simplemente tomar algo para conocernos más, terminó bastante rápido en un: “Este chico me gusta. Te vienes a la comida de Navidad?” 😂
Y así, casi sin entrevista, Manu llegó como “el chico nuevo” y acabó la comida siendo ya uno más del equipo.
Durante este tiempo hemos visto crecer a un ginecólogo enorme. Un profesional con una paciencia infinita, respetuoso con los tiempos de cada mujer, que ha hecho de la baja intervención y del acompañamiento una parte esencial de su manera de trabajar.
Pero, sobre todo, hemos conocido a un compañero excepcional.
Manu ayuda. Manu está. Manu hace equipo. Con las pacientes, con sus compañeros y con todos los que trabajan a su alrededor. Y quizá por eso se ha convertido en uno de los ginecólogos más queridos y elegidos por nuestras pacientes y respetados por todo Bmum.
Aunque tampoco vamos a idealizarle ahora porque se vaya 😂. Es un poquito gruñón en consulta 😵💫🤣 y compartir guardia con él supone asumir que vas a engordar unos tres kilos. Se conoce toda la aplicación de Glovo como la palma de su mano. Además, su pan de masa madre es mundialmente conocido y codiciado 😍.
Ahora empieza una nueva etapa en otra ciudad y nosotros tenemos esa mezcla rara de estar felices por él y sentir muchísima pena porque se vaya.
Gracias por estos años, Manu. Por cuidar así a nuestras mujeres. Por tu paciencia. Por todo lo que has aportado y por haber hecho Bmum también un poquito tuyo.
Te vas siendo, sin ninguna duda, nuestro mexicano favorito 🇲🇽.
Y aunque cambies de ciudad y empiece otra etapa, hay cosas que no van a cambiar: para mí siempre serás mi ginecólogo pandillero y yo siempre seré tu “jefesita”.
Te vamos a echar muchísimo de menos. 🤍