14/04/2026
Nos dijeron que reciclar era suficiente ♻️
y durante años quisimos creerlo.
Porque era cómodo, porque nos quitaba peso de encima.
Pero la realidad es otra.
El plástico no desaparece.
Se rompe en trozos cada vez más pequeños y acaba donde nunca debería estar.
En el agua 💧
en los alimentos 🥬
en el aire 🌬️
Y sí...
también dentro de tu cuerpo.
Cada semana ingerimos el equivalente a una tarjeta de crédito en plástico 💳
No es una metáfora, es real.
Este informe lo deja claro y no es especialmente amable.
Durante décadas se ha sostenido una narrativa que nos hacía sentir responsables mientras la producción seguía creciendo sin freno.
Reciclar no era la solución, era la excusa.
Y ahora estamos empezando a ver las consecuencias.
Quizá no se trata de hacerlo perfecto ni de vivir con culpa.
Pero sí de empezar a mirar de frente.
De consumir menos,
de elegir mejor,
de volver a lo simple 🌿
Menos envases,
más plantas,
más coherencia.
Porque hay cosas que no deberían formar parte de nuestro cuerpo y mucho menos de nuestra vida diaria.