26/09/2026
Soy holística. Y mi espiritualidad se parece bastante a una vida normal.
Esta noche es Luna llena de la Cosecha.
Y hoy, curiosamente, he plantado un jazmín que me ha regalado mi marido.
Mi hijo ha aparecido por sorpresa a comer y le he preparado pasta «de madre».
Ahora la masa de pizza está levando en la cocina, la gata duerme a mis pies y yo me estoy tomando una copa de rosado que me regalaron mientras escucho French Jazz Café en Spotify.
De vez en cuando, entre la música, se cuelan las campanas de la iglesia de mi pueblo.
Y sí.
También hay un tarro con agua esperando fuera, bajo la Luna. 🌕
Porque mi vida no transcurre permanentemente entre Reiki, meditaciones, esterillas, velas y rituales.
Mi espiritualidad también se parece a esto.
A cocinar para alguien que quiero.
A hundir las manos en la tierra.
A disfrutar de una copa de vino.
A escuchar música.
A tener a mi gata tumbada junto a mí.
A una pizza casera esperando su turno en el horno.
A estar aquí.
Y quizá por eso hoy me gusta especialmente el simbolismo de la Luna de la Cosecha.
Hablamos mucho de lo que queremos atraer, cambiar, conseguir o manifestar.
Pero esta noche me apetece hacer justo lo contrario.
Mirar lo que ya está.
Porque a veces estamos tan pendientes de la siguiente semilla que queremos plantar que se nos olvida reconocer todo lo que ya ha crecido.
Y la cosecha no tiene por qué ser un gran logro.
Puede ser una casa que empieza a sentirse hogar.
Alguien que aparece por sorpresa.
Una planta nueva.
Una tarde tranquila.
Una gata a tus pies.
O ese momento, aparentemente insignificante, en el que miras alrededor y piensas:
estoy bien aquí.
Y bueno… ya que estamos aquí, os he dejado en el carrusel un pequeño ritual para esta Luna llena.
Nada complicado ni solemne.
Un tarro con agua.
Unos minutos de calma.
Papel y boli.
Y tres preguntas:
¿Qué he sembrado en estos últimos meses?
¿Qué está dando fruto ahora en mi vida?
¿Qué merece que siga cuidando?
Si practicas Reiki, puedes incorporarlo. Y, si no, simplemente puedes regalarte esos minutos para observar y escribir.
Yo todavía no sé exactamente qué voy a responder.
Aunque, mirando el día de hoy, creo que ya tengo algunas